El expresidente Alberto Fujimori falleció el pasado miércoles 11 de septiembre a los 86 años tras una prolongada lucha contra el cáncer y complicaciones asociadas con su edad. Su muerte ha generado un amplio debate sobre el futuro de Fuerza Popular y el impacto de su legado en la política peruana.
En una entrevista en el programa Ampliación de Noticias de RPP, Luis Galarreta, excongresista y actual parlamentario andino, reflexionó sobre el legado dejado por Fujimori durante su mandato entre 1990 y 2000. Galarreta destacó que el exmandatario logró estabilizar el país en un contexto de hiperinflación y terrorismo, y aseguró que su gestión ha tenido un impacto duradero.
“Es un legado que está vigente. En todo lo que se hizo y cómo se sacó a la gente humilde más pobre que había otro Perú”, comentó el también ex presidente del Parlamento.
Por su parte, Miguel Torres, excongresista y subsecretario general de Fuerza Popular, reconoció que la figura de Fujimori es divisiva en el país. Mientras algunos lo ven como el líder que salvó al Perú del terrorismo y la crisis económica, otros critican las violaciones a los derechos humanos durante su gobierno. Torres subrayó que, para los fujimoristas, Fujimori es visto como alguien que “pacificó al país y nos dio una estabilidad económica y dejó una lección”.
“Más allá de las posiciones e ideologías, creo que nos demostró que nunca hay que tirar la toalla y, cuando se trata del país, se tiene que luchar…”, agregó.
Galarreta, en su rol como secretario general del partido fujimorista, expresó que el legado de Fujimori “sigue vigente” y que su partida marca el inicio de una “leyenda que va a empezar a nacer para nosotros”. Ambos dirigentes coincidieron en que la pérdida de Fujimori representa una gran ausencia para Fuerza Popular, que contemplaba su posible candidatura presidencial para las Elecciones Generales de 2026.
La reflexión sobre el futuro del partido y el legado del exmandatario continúa mientras Fuerza Popular enfrenta la incertidumbre tras su fallecimiento. La figura de Alberto Fujimori seguirá siendo objeto de análisis y debate en el ámbito político y entre sus seguidores.