Carlos Rivera, abogado del Instituto de Defensa Legal (IDL), expresó que los familiares de las víctimas de las matanzas de Barrios Altos y La Cantuta, por las cuales Alberto Fujimori fue condenado como autor mediato, siempre esperaron un acto de arrepentimiento público por parte del exmandatario, quien falleció sin cumplir la totalidad de su condena.
“Los deudos siempre esperaron de Fujimori un perdón público y sincero. Desde que se dictó su indulto en diciembre de 2017, esta fue una demanda clara de los familiares, quienes querían escuchar unas palabras del señor Fujimori, algo que nunca llegó”, señaló Rivera en el programa Nunca es Tarde de RPP TV.
Rivera recordó que la liberación de Fujimori, ordenada por el Tribunal Constitucional en diciembre del año pasado, generó indignación entre los familiares de las víctimas. Sin embargo, más allá de la libertad del expresidente, lo que más anhelaban era un reconocimiento del daño causado.
“El único acto que hubiera cambiado la percepción de su relación con las víctimas y con el país era un perdón sincero. No importaba tanto si pagaba la reparación civil, sino ese gesto de humanidad y responsabilidad, que nunca llegó”, añadió el abogado.
Negación y distanciamiento
El abogado de IDL también lamentó que, en todos estos años, Fujimori jamás haya mostrado disposición para reunirse con los familiares de las víctimas. "Hasta el último día de su vida, tanto Fujimori como el fujimorismo mantuvieron una postura negacionista, insistiendo en que su condena fue producto de una 'mafia caviar' y una venganza por su lucha contra el terrorismo", criticó Rivera.
Esa postura, según Rivera, marcó una distancia irreparable con las víctimas. Ahora, con la muerte de Fujimori, queda por ver cómo se reconfigura el fujimorismo sin la presencia de su líder.
Cabe recordar que Fujimori abandonó el penal de Barbadillo sin cumplir la totalidad de su condena de 25 años de prisión, impuesta en 2009 por su responsabilidad en las matanzas de Barrios Altos y La Cantuta.