sábado 04 de abril de 2026 - Edición Nº641

Entretenimiento | 5 dic 2024

Anis Samanez acusada de agresión verbal y maltrato por líder shipiba

La diseñadora peruana Anis Samanez es denunciada por Milka Franco, líder shipiba, tras una conversación telefónica que terminó en agresión verbal. La denuncia incluye desacuerdos sobre pagos y la apropiación cultural de los diseños kené.


Anis Samanez, la reconocida diseñadora peruana, está en el ojo del huracán luego de ser acusada por Milka Franco, líder shipiba y miembro del Colectivo de Shipibas Muralistas, de agresión verbal y maltrato. La controversia comenzó durante el evento Orígenes 2024, celebrado el 28 de noviembre en Lima, cuando Samanez relató su experiencia de colaboración con la comunidad shipibo-konibo. En su relato, la diseñadora mencionó haber intentado trabajar con la comunidad hace cinco años, pero que estos le pidieron una suma de 5,000 dólares por su participación.

Sin embargo, Milka Franco desmintió esta versión, aclarando que la cantidad solicitada por la comunidad fue de 5,000 soles, no dólares, y que la diseñadora nunca trabajó directamente con el pueblo shipibo-konibo, sino con un colectivo artístico en Barranco. Además, Franco denunció haber recibido trato despectivo y una agresión verbal durante una conversación telefónica con Samanez, el 4 de diciembre de 2024, para aclarar la situación. Según Franco, la diseñadora le gritó de manera prepotente y la culpó de los ataques que estaba recibiendo en redes sociales.

El conflicto no solo se centra en las diferencias económicas, sino también en las declaraciones de Samanez sobre el uso de los diseños kené, símbolos culturales del pueblo shipibo-konibo. La diseñadora afirmó que solo quería “inspirarse” en los diseños y no utilizarlos directamente, lo que Franco considera una falta de respeto hacia el patrimonio cultural de su comunidad.

Además, Milka Franco reveló que el trato económico que Samanez ofreció a las artistas del colectivo fue injusto. Según Franco, Samanez pagó solo 400 soles por bordado, lo que considera un pago desventajoso para el trabajo realizado. La diseñadora había acordado inicialmente pagar 5,000 soles por cinco diseños, pero al no estar de acuerdo con el precio, optó por contratar a tres integrantes del colectivo por una cantidad mucho menor, en condiciones laborales desfavorables.

Samanez también fue criticada por minimizar la importancia de los diseños kené y por su actitud de apropiación cultural, un tema sensible para las comunidades originarias de Perú. Franco señaló que, más allá de los desacuerdos económicos, el verdadero conflicto radica en el trato irrespetuoso hacia las personas y el patrimonio cultural del pueblo shipibo-konibo.

La polémica sigue creciendo y plantea un debate sobre la apropiación cultural y el respeto hacia los pueblos originarios, mientras Milka Franco continúa exigiendo una disculpa pública y una rectificación por parte de la diseñadora.

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