Un escándalo de corrupción sacude el sistema penitenciario peruano: el director del penal de máxima seguridad Ancón I, Carlos Franco Medina, y varios funcionarios del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) están siendo investigados por permitir el ingreso de cocaína en un vehículo, burlando los rigurosos controles de seguridad.
Según la investigación fiscal, Franco Polo Huacachi Rivera, quien coordinó el tráfico de drogas al interior del penal, utilizó un DNI falso para ingresar al establecimiento. Durante el proceso de inspección, Huacachi logró engañar a los agentes penitenciarios y el director del penal dio la orden de dejar pasar el vehículo cargado con paquetes de cocaína, marcados con los emblemas de dos cárteles de droga.
El vehículo, que se presentaba como cargamento de chatarra, pasó por tres inspecciones antes de que un agente de seguridad descubriera la droga oculta en los asientos. Las cámaras de seguridad captaron la complicidad entre los implicados, incluyendo al director del penal, quien ordenó personalmente que el vehículo pasara sin obstáculos.
Este caso revela la vulnerabilidad de los penales de máxima seguridad ante la corrupción interna y el crimen organizado, y ha encendido una nueva alarma sobre la falta de control en el sistema penitenciario peruano. El jefe del INPE, Javier Llaque, reconoció la complicidad de algunos empleados, destacando que el sistema no tiene los medios suficientes para verificar documentos de identidad, lo que facilitó el paso de Huacachi Rivera.

La fiscalía ha solicitado 17 años de prisión para Huacachi, mientras que el chofer del vehículo enfrentará una pena suspendida de 10 años. La investigación sigue en curso, y los implicados se enfrentan a un panorama de justicia que podría cambiar las estructuras internas del sistema penitenciario del país.
Perú continúa siendo el segundo productor mundial de cocaína, lo que agrava aún más la situación dentro de los penales, especialmente en el Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (VRAEM), donde el narcotráfico se mantiene fuertemente arraigado.