El año 2025 comenzó con un flujo de alegría y esperanza en varias instituciones de salud del país, con el nacimiento de 24 bebés, quienes, junto con su llegada, dan inicio a la nueva "Generación Beta". De estos nacimientos, 21 bebés lo hicieron en hospitales de EsSalud, mientras que 3 nacieron en el Instituto Nacional Materno Perinatal (INMP), dependiente del Ministerio de Salud (Minsa).
Entre la medianoche y las 6:00 a.m. del 1 de enero, los hospitales de EsSalud recibieron a 14 varones y 7 mujeres, todos en excelente estado de salud junto a sus madres, quienes recibieron atención médica de calidad y de manera integral. La presidenta ejecutiva de EsSalud, María Elena Aguilar Del Águila, destacó el compromiso y dedicación del personal médico, quienes estuvieron preparados para recibir a estos nuevos miembros de la sociedad peruana.
En cuanto a los nacimientos más destacados, dos niñas llegaron al mundo exactamente a las 00:00 horas en el Hospital Marino Molina Scippa de la Red Sabogal y en el Hospital II de Abancay, de la Red Apurímac. Ambas fueron recibidas con entusiasmo por el personal médico y rodeadas del amor de sus familias.
Por otro lado, la Red Lambayeque fue la que registró el mayor número de nacimientos, con un total de cuatro varones nacidos en sus hospitales. Otras redes de EsSalud, como Loreto y Sabogal, también celebraron nuevos nacimientos.
Simultáneamente, el INMP celebró la llegada de tres niñas a las primeras horas del 1 de enero. La primera de ellas fue Lía Aitana, nacida a las 00:03 horas con un peso de 3.455 gramos. Su madre, Luzmila Sáenz Reyes, de 22 años y originaria de Áncash, expresó su felicidad por el apoyo brindado durante todo el proceso.
A las 00:03 horas también nació Aithana Cathaleya, quien pesó 2.650 gramos. Sus padres, Susana Gutiérrez y Josué Ochoa, agradecieron la atención recibida. Finalmente, a las 03:00 horas, nació Alisson Mayté, con un peso de 3.190 gramos, celebrada por sus padres Cleysi Lacsahuanga y Julio Cuello.
El Dr. Mario Ochoa, jefe de guardia del INMP, destacó la buena salud de las recién nacidas y sus madres, haciendo hincapié en la importancia del control prenatal y los chequeos médicos especializados para garantizar una maternidad segura.
Con la llegada de estos nuevos bebés, el 2025 marca el inicio de una nueva generación: la Generación Beta, según el analista social Mark McCrindle. Esta generación, nacida en un mundo de integración tecnológica, crecerá rodeada por la inteligencia artificial (IA), que será parte integral de su educación, salud y entretenimiento. A diferencia de sus predecesores, los niños Beta vivirán en un entorno transformado por la tecnología, y podrán ser los primeros en experimentar transporte autónomo y aprendizaje personalizado.
McCrindle también señala que los padres millennials tendrán un impacto significativo en el desarrollo de esta generación, buscando siempre un balance entre el uso de tecnología y las interacciones sociales, así como las actividades al aire libre.