El sicario más buscado de Chile ya está en Perú. Se trata de Alberto Carlos Mejía Hernández, venezolano de 18 años y miembro del temido Tren de Aragua, quien fue liberado por error del penal Santiago 1. Tras su excarcelación, el delincuente tomó una ruta digna de película: más de 20 horas en taxis por aplicación, pagando cerca de S/ 9,300, hasta cruzar la frontera peruana de forma ilegal por Tacna.
El 10 de julio, Mejía Hernández —registrado falsamente como “Osmar Ferrer Ramírez”— salió caminando por la puerta principal del penal, debido a una confusión de documentos judiciales, ignorando incluso una advertencia oficial para mantenerlo preso.
Una vez fuera, tomó un taxi por aplicación desde Estación Central (Santiago) hasta Iquique, en un trayecto que duró más de 20 horas y costó alrededor de 2,5 millones de pesos chilenos (S/ 9,293).
Posteriormente, tomó otro vehículo hasta Arica, y desde allí, junto a tres personas más, ingresó al Perú por un paso no habilitado cerca del control fronterizo de Chacalluta, según reveló la periodista Marcela Rojas.
La ruta de fuga no fue improvisada. Rojas aseguró que en el camino, el sicario habría sido recibido por miembros del Tren de Aragua en Tacna, lo que evidencia la presencia activa del grupo criminal en territorio peruano.
“Perú no es el destino final, sino una vía hacia países como Colombia, Costa Rica o incluso Venezuela, donde la extradición es casi imposible”, advirtió la periodista.
El caso ha generado escándalo en Chile. La Corte Suprema ordenó revisar los protocolos penitenciarios, mientras la PDI y el Ministerio Público trabajan en conjunto para recapturar al peligroso fugitivo.
La alerta internacional ya está activa, pero el joven sicario podría estar desplazándose por Sudamérica con apoyo de su red criminal, lo que representa una seria amenaza para la seguridad regional.