El mundo del rock está de luto. Ozzy Osbourne, icónico vocalista de Black Sabbath y una de las figuras más influyentes del heavy metal, falleció este martes a los 76 años, según confirmó su familia en un comunicado replicado por Sky News y Reuters.
“Con una tristeza indescriptible, tenemos que informar que nuestro querido Ozzy Osbourne falleció esta mañana. Estaba con su familia y rodeado de mucho cariño”, señala el mensaje.
Hasta el momento, no se ha revelado la causa oficial de su muerte. Ozzy, diagnosticado con Parkinson, ofreció su último concierto el pasado 5 de julio en el estadio Villa Park de Birmingham, en un emotivo evento benéfico titulado “Back to the Beginning”.
John Michael Osbourne, nacido el 3 de diciembre de 1948 en Birmingham, Inglaterra, se convirtió en leyenda como líder y fundador de Black Sabbath, banda formada en 1968 y considerada pilar del heavy metal.
Con discos inmortales como “Black Sabbath” (1970), “Paranoid” (1970) y “Master of Reality” (1971), la banda consolidó un estilo único, caracterizado por guitarras densas, atmósferas oscuras y letras sociales y existencialistas.
En 1979, Osbourne dejó el grupo y emprendió una exitosa carrera solista. Su primer disco, “Blizzard of Ozz” (1980), fue un fenómeno global e incluyó clásicos como “Crazy Train” y “Mr. Crowley”. En total, lanzó más de una decena de álbumes, recorrió el mundo con giras multitudinarias y colaboró con grandes figuras del rock y metal.
Más allá de la música, Ozzy Osbourne fue una figura mediática, transgresora y carismática. Su estilo, su voz inconfundible y su presencia en escena lo convirtieron en uno de los personajes más icónicos y polémicos del rock mundial. Su vida fue retratada en el exitoso reality The Osbournes, que mostró al artista fuera de los escenarios.
La noticia de su muerte ha generado una ola de homenajes por parte de artistas, bandas y fanáticos en todo el mundo. Su legado se mantiene vivo en millones de seguidores que encuentran en su música una fuente de identidad, rebeldía y poder.