jueves 05 de marzo de 2026 - Edición Nº611

Salud | 22 ago 2025

Gusanos de estanque podrían reemplazar a ratones en estudios del cerebro

Científicos británicos descubrieron que las planarias, diminutos gusanos acuáticos, reaccionan a medicamentos psiquiátricos igual que los mamíferos, lo que abre la posibilidad de reducir el uso de ratones y ratas en experimentación científica sobre el cerebro y enfermedades mentales.


Un grupo de investigadores británicos propone una revolución en la investigación médica del cerebro: reemplazar a los ratones y ratas de laboratorio por planarias, pequeños gusanos de estanque que han demostrado respuestas neurológicas similares a las de los mamíferos.

En un reciente estudio publicado en la revista Pharmaceutical Research, los científicos observaron que al administrar haloperidol —un fármaco utilizado para tratar la esquizofrenia—, las planarias se volvían lentas e inactivas, un comportamiento comparable al de los roedores bajo los mismos efectos.

“Este hallazgo fortalece la evidencia de que las planarias pueden desempeñar un papel valioso en la investigación del cerebro, con muchas menos implicaciones éticas”, explicó Vitaliy Khutoryanskiy, profesor de la Universidad de Reading y coautor del estudio.

Una alternativa ética y eficaz

La propuesta podría tener un impacto significativo en el bienestar animal. Solo en el Reino Unido, durante 2023, se utilizaron más de 880.000 ratones y 140.000 ratas en experimentos científicos. El uso de planarias permitiría reducir drásticamente estas cifras, sin comprometer la calidad de los estudios.

Además de su sensibilidad a los fármacos antipsicóticos, las planarias ya han sido empleadas en estudios sobre epilepsia, adicción y síntomas de abstinencia, mostrando patrones de comportamiento comparables a los observados en modelos animales más complejos.

¿Cómo funcionan estos diminutos gusanos?

Las planarias son platelmintos de unos pocos milímetros de longitud, con un sistema nervioso simple pero sorprendentemente útil para estudios neurológicos. Su respuesta a sustancias químicas permite observar reacciones motoras, adictivas y conductuales de forma rápida, económica y sin sufrimiento animal considerable.

Khutoryanskiy asegura que su uso no pretende reemplazar totalmente a los animales de laboratorio en el corto plazo, pero sí plantea una herramienta complementaria más ética, accesible y sostenible.

“Es bueno para la ciencia y para el bienestar de los animales”, concluyó.

Futuro de la neurociencia: pequeño pero prometedor

A medida que aumenta la presión ética y regulatoria sobre el uso de animales en ciencia, los investigadores buscan modelos alternativos válidos. La planaria, aunque modesta, representa una esperanzadora vía de transición hacia métodos de investigación más humanos y eficientes, sobre todo en el desarrollo de tratamientos psiquiátricos.

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:
Más Noticias

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias