Perú y Chile anunciaron la ejecución de patrullajes coordinados en la frontera, con el objetivo de impedir el ingreso de migrantes indocumentados que permanecen en un campamento en la zona de La Concordia. El acuerdo fue liderado por los cancilleres Hugo de Zela (Perú) y Alberto Van Klaber (Chile), quienes supervisaron las negociaciones para reforzar el orden fronterizo.
Entre las medidas adoptadas destacan el intercambio de información policial, la vigilancia continua y la prevención de bloqueos en la Panamericana Sur. Pese a ello, el grupo de migrantes continúa esperando la habilitación de un corredor humanitario que les permita regresar a sus países.
El alcalde de La Yarada Los Palos, Samuel Cueva, advirtió sobre el riesgo de que los migrantes intenten reingresar al Perú por pasos irregulares. Sin embargo, destacó que “la coordinación entre gobierno regional, distrital, policía, Ejército y Migraciones es inédita”.
Cueva señaló que el estado de emergencia requiere más apoyo logístico y financiero por parte del Gobierno central y recordó que la seguridad nacional excede las capacidades del municipio. Aun así, informó que han gestionado acciones como la instalación de un transformador eléctrico para reforzar la zona.
La situación se agravó cuando más de 70 migrantes, en su mayoría venezolanos, colombianos, ecuatorianos y haitianos, intentaron cruzar irregularmente el control migratorio aprovechando la hora de almuerzo del personal. Solo dos agentes custodiaban el lugar, lo que generó empujones y forcejeos.
La Policía retiró pacíficamente al grupo y lo trasladó nuevamente a La Concordia, donde permanecen desde hace siete días, sin acceso adecuado a alimentos, agua ni atención médica.
Migrantes como Yajaira Rivas relataron que no cuentan con espacios para aseo o servicios básicos. Otros, como el colombiano Miguel Ángel Herrera, expresaron su desesperación por regresar: “Quiero volver, pero no me dejan salir porque no tengo registro”.
Ante la tensión, las fuerzas del orden duplicaron la vigilancia junto con las Fuerzas Armadas, priorizando el control fronterizo sin descuidar la atención humanitaria.
El presidente José Jerí respaldó la intervención policial e insistió en que el estado de emergencia debe cumplirse con rigor.
“No podemos permitir desorden ni ilegalidad en el espacio público. Es fundamental mantener la vigilancia”, declaró a RPP.
Por su parte, el canciller Hugo de Zela señaló que la implementación de un corredor humanitario es una opción complicada: “Requeriría la participación de Ecuador, y no existe aún una propuesta formal”.