El director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, informó a los empleados que la compañía ha declarado un “código rojo” para acelerar mejoras urgentes en ChatGPT, según un memorando interno revelado por The Wall Street Journal y The Information.
La medida llega en un contexto de creciente presión competitiva, especialmente de Google y Anthropic, que han recortado la ventaja que OpenAI mantenía en el sector de la inteligencia artificial. Google encendió las alarmas el mes pasado tras presentar una nueva versión de Gemini, su modelo insignia, que superó a OpenAI en pruebas comparativas y disparó el valor de mercado de la compañía.
De acuerdo con el memorando, Altman ordenó pausar varias iniciativas —como proyectos de anuncios, agentes de compras, herramientas de salud y el asistente personal Pulse— para concentrar todos los esfuerzos en reforzar ChatGPT, su producto estrella.
Las mejoras priorizadas incluyen:
Mayor velocidad y fiabilidad en las respuestas.
Mejor personalización para cada usuario.
Mayor capacidad para responder preguntas complejas.
Para acelerar el desarrollo, OpenAI realizará llamadas de coordinación diarias y promoverá traslados temporales entre equipos con el objetivo de sumar talento y capacidad técnica al proyecto.
Altman dejó claro que recuperar la superioridad tecnológica es una prioridad inmediata para la compañía, en un momento en que la industria vive su competencia más intensa hasta la fecha.