Las recientes imágenes que revelan un segundo encuentro entre el presidente interino José Jerí y el empresario chino Zhihua Yang han intensificado la crisis política en el país y colocado al mandatario bajo una fuerte presión parlamentaria.
Horas antes de que se difundieran las grabaciones, Jerí publicó un video en redes sociales en el que intentó explicar las reuniones y ofreció disculpas por la falta de claridad en sus acciones. Sin embargo, el escándalo podría derivar en una moción de censura impulsada por el Congreso, según explicó el abogado constitucionalista Alejandro Rospigliosi.
En entrevista con Exitosa Noticias, Rospigliosi señaló que el Parlamento tiene la potestad de presentar una moción de censura contra la mesa directiva, apuntando directamente al presidente del Congreso, quien ejerce de manera temporal la jefatura del Estado tras la vacancia de Dina Boluarte.
“Lo que ha pasado es muy grave. Hay elementos de convicción que ayudan a armar el rompecabezas”, afirmó el especialista.
A diferencia de la vacancia presidencial por incapacidad moral permanente —que requiere 87 votos—, la moción de censura solo necesita mayoría simple de los congresistas presentes, lo que la convierte en una vía más rápida y políticamente viable.
Rospigliosi explicó que cualquiera de los 130 congresistas puede presentar la moción, la cual debe ser debatida y votada en el pleno. El antecedente más cercano es el de Manuel Merino, quien dejó la presidencia del Congreso y la jefatura del Estado tras un proceso similar.
“Basta que uno solo la firme. Se aprueba con mayoría simple de los presentes”, precisó.
Para activar el proceso se requiere convocar a un pleno extraordinario, lo que puede lograrse con 72 firmas y una agenda única. La Comisión Permanente no tiene competencia para evaluar este tipo de mociones.
Si la censura prospera, el Congreso deberá elegir de inmediato a un nuevo presidente, quien asumirá automáticamente la conducción del Estado.
El constitucionalista advirtió que las versiones cambiantes de Jerí sobre su vínculo con Zhihua Yang evidencian una inconducta funcional y falta de transparencia, un patrón que —según indicó— se ha repetido en otros mandatarios investigados.
“El mensaje a la nación no solo debió reconocer su inconducta, también debió dimitir al cargo. Eso no lo hizo”, remarcó.
La controversia se agrava tras conocerse que Jerí también se reunió en Palacio de Gobierno con otro empresario chino, Ji Wu Xiaodong, quien cuenta con orden de arresto domiciliario.
“Solo una persona de muy alto nivel puede autorizar que los controles se relajen para permitir el ingreso de este tipo de personajes”, advirtió Rospigliosi.
El congresista Edgar Málaga adelantó que buscará impulsar una moción de censura en las próximas horas.
“Las señales y advertencias sobre Jerí estaban ahí, pero muchos las ignoraron. Hoy toca corregir ese grave error”, escribió en sus redes sociales, señalando que reunirá firmas si no hay renuncias previas “por el bien del país”.