La permanencia de José Jerí en la Presidencia de la República atraviesa su momento más crítico. La difusión de nuevas imágenes que revelan reuniones no registradas con el empresario chino Zhihua Yang activó una ofensiva política sin precedentes: una moción de vacancia y tres de censura avanzan en el Congreso con el objetivo de forzar su salida del cargo.
El escenario ha reabierto una pregunta clave: si Jerí es censurado o vacado, quién asumiría la jefatura del Estado. La Constitución establece que, ante la ausencia del presidente de la República, el presidente del Congreso asume el despacho presidencial. Actualmente, dicha función recae en Fernando Rospigliosi, en su condición de primer vicepresidente del Parlamento, encargado de la Mesa Directiva.
Según explicó César Delgado Guembes, exoficial mayor del Congreso, Rospigliosi está legalmente habilitado para asumir la Presidencia de la República de manera interina, siempre que no sea censurado y que no se disuelva la Mesa Directiva. “La sucesión es automática”, precisó en declaraciones a Exitosa.
No obstante, existen posturas jurídicas contrarias. La abogada Rosa María Palacios sostuvo que una censura o vacancia contra Jerí arrastraría a toda la Mesa Directiva, obligando al Pleno a elegir una nueva. En ese escenario, advirtió que no podrían ser elegidos congresistas que postulan a la reelección o integran listas al Senado, por un posible conflicto de intereses.
Bajo esa lógica, Palacios planteó como posible figura de consenso a María del Carmen Alva (Acción Popular), a quien atribuye capacidad política para liderar una transición en un contexto de alta tensión institucional.
En medio del avance de las mociones y la apertura de investigaciones en su contra, José Jerí solicitó presentarse ante la Comisión de Fiscalización del Congreso este miércoles 21 de enero, en un intento por frenar el respaldo parlamentario a su salida.
El presidente de dicho grupo de trabajo, Elvis Vergara, convocó a una sesión extraordinaria a las 14:00 horas, centrada exclusivamente en las reuniones con los empresarios Zhihua Yang y Ji Wu Xiaodong. La comisión exige detalles sobre fechas, lugares, participantes, temas tratados, y las razones por las cuales los encuentros no fueron registrados en la agenda oficial.
También se solicita esclarecer si la Embajada de China tuvo conocimiento de las reuniones y si existieron gestiones ante entidades sancionadoras en favor de empresas vinculadas a los empresarios involucrados.
Durante su comparecencia ante el Congreso, Jerí rechazó las acusaciones, aseguró que las reuniones fueron de carácter privado y negó cualquier acto de tráfico de influencias o patrocinio ilegal. El mandatario afirmó que colaborará con las investigaciones y cuestionó la difusión selectiva de los videos que dieron origen al escándalo.
Tras su presentación, ofreció una conferencia de prensa en Palacio de Gobierno, reiterando que no ha cometido actos ilícitos y que su permanencia en el cargo responde al respeto del orden constitucional.