Corea del Sur entró en la era de la regulación de la inteligencia artificial (IA) con la puesta en vigor de una ley integral que supervisa el uso de esta tecnología, incluyendo normas específicas para el uso de contenidos generados o alterados por IA, como los deepfakes.
La normativa, conocida como la Ley Básica de IA, fue aprobada en diciembre de 2024 y comenzó a aplicarse oficialmente esta semana, convirtiendo a Corea del Sur en uno de los primeros países con una legislación amplia y estructurada sobre IA en el mundo.
La ley obliga a las empresas a:
Informar a los usuarios cuando sus productos o servicios utilizan IA generativa.
Etiquetar claramente cualquier contenido creado o alterado por IA que no pueda distinguirse fácilmente de material real, incluidos los deepfakes.
Además, la normativa identifica 10 sectores sensibles —como energía nuclear, educación, salud y evaluación de préstamos— que deberán cumplir requisitos más estrictos de transparencia y seguridad al aplicar tecnologías de IA en sus procesos.
Las infracciones a la ley podrán ser sancionadas con multas de hasta 30 millones de wones (equivalentes a unos 20.400 dólares), según el Ministerio de Ciencia y Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC).
El gobierno también anunció una estrategia de inversión escalada en IA, con planes de triplicar el presupuesto destinado al desarrollo tecnológico durante este año, como parte de su ambición de posicionarse entre las principales potencias globales en inteligencia artificial, junto a Estados Unidos y China.
La entrada en vigor de esta ley ocurre en un contexto de creciente debate mundial sobre la necesidad de regular la IA, especialmente por los riesgos asociados a los deepfakes y la desinformación. Mientras algunos sectores aplauden la medida por sus beneficios en seguridad y confianza digital, otros advierten que podría generar desafíos para las empresas tecnológicas si la implementación es demasiado rígida.