El expresidente y actual candidato presidencial Donald Trump presentó una demanda federal contra el Servicio de Impuestos Internos de EE. UU. (IRS) por la presunta **filtración y divulgación no autorizada de sus registros fiscales, incluidos documentos de sus años de declaración tributaria. La acción legal fue interpuesta este 30 de enero de 2026 en un tribunal federal de Washington D.C. y acusa a la agencia de vulnerar derechos constitucionales y estatutarios de privacidad financiera.
Según la demanda, el entorno de filtración de los documentos fiscales fue facilitado por funcionarios o empleados del IRS que accedieron y difundieron información privada sin autorización legal. Trump y sus abogados sostienen que esto constituye una violación directa a la ley de privacidad tributaria de Estados Unidos y a las protecciones constitucionales sobre registros personales, con el presunto objetivo de influir políticamente en el proceso electoral.
La demanda busca medidas cautelares y compensación por daños, además de una orden judicial que impida al IRS y a cualquier funcionario divulgar o compartir públicamente información tributaria sin el consentimiento explícito del contribuyente y fuera de los cauces legales.
El caso se produce en medio de la campaña electoral de 2026, en la que Trump continúa activo como aspirante a la Casa Blanca. La difusión de sus registros fiscales ha generado un amplio debate mediático y político en Estados Unidos sobre transparencia, privacidad y uso de información tributaria sensible con fines partidarios o de presión pública.
Trump ha señalado que, a diferencia de otras figuras políticas, él ha sido objeto de una exposición indebida de datos fiscales, lo que a su juicio representa un precedente peligroso para cualquier contribuyente si no se sanciona la filtración.
Hasta el momento de la presentación de la demanda, el IRS no ha emitido una declaración oficial sobre los cargos o sobre las medidas que podría tomar en respuesta a la demanda de Trump. Autoridades tributarias suelen requerir procesos internos de investigación antes de comentar públicamente casos de filtraciones o de manejo inadecuado de información personal.