Las condiciones climatológicas en la región Arequipa están actuando como un factor clave para limitar la dispersión de la ceniza emitida por el volcán Sabancaya tras una explosión registrada el jueves 29 de enero, informó el Centro Vulcanológico Nacional (CENVUL) del Instituto Geofísico del Perú (IGP).
Durante ese evento eruptivo, la columna de ceniza alcanzó aproximadamente 3 400 metros de altura y se dirigió hacia el distrito de Huanca, en la provincia de Caylloma, sin afectar otras zonas más allá de lo ya previsto en los modelos de dispersión.
Según especialistas del CENVUL, las lluvias e incluso nevadas que están ocurriendo en áreas donde se esperaba que llegaran las cenizas han reducido la distancia de dispersión de este material hacia otras localidades. Estas condiciones climáticas actúan como un “freno natural”, evitando que la ceniza se propague más allá del área monitoreada.
El volcán Sabancaya se mantiene en nivel de alerta volcánica naranja, lo cual indica un proceso eruptivo continuo con explosiones moderadas y emisiones de ceniza dentro de lo esperado por los científicos, que vigilan de manera permanente al macizo a través de estaciones sísmicas y sistemas de monitoreo especializado.
Las autoridades y los equipos técnicos continuarán evaluando la actividad del volcán y las condiciones atmosféricas, y recomiendan a la población seguir las instrucciones del Instituto Geofísico del Perú y los organismos de Defensa Civil en caso de cambios en la situación.