Durante un control de rutina en el área de acceso principal del penal de Arequipa, agentes del INPE detectaron irregularidades en el pesaje de los paquetes que llevaba Marcela Valer Avelino, una visitante adulta mayor. Entre sus pertenencias se encontró un teléfono celular, 17 tarjetas SIM y 7 memorias micro SD, productos que no están permitidos dentro del establecimiento, detalló la autoridad penitenciaria.
Parte de los objetos estaba oculta en la carcasa del celular y entre sus prendas, mientras que el resto estaba a la vista. Al ser intervenida, la mujer reconoció que tenía la intención de entregar los dispositivos a un familiar recluido en el pabellón cuatro.
La rápida actuación del personal permitió evitar que estos dispositivos lleguen a manos de internos, que podrían usarlos para comunicarse de forma ilegal con el exterior, lo que representa un riesgo frecuente en los centros penitenciarios, ya que se pueden emplear para coordinación de extorsiones y otros delitos.
El procedimiento fue supervisado por el alcaide de servicio y el jefe de la esclusa principal, quienes garantizaron el cumplimiento de los protocolos de seguridad vigentes. Las autoridades penitenciarias comunicaron lo sucedido al Ministerio Público y a la Policía Nacional del Perú, que realizarán las investigaciones correspondientes para determinar posibles sanciones.
El INPE mantiene operativos constantes en los penales del país para impedir el ingreso de objetos prohibidos, reforzando controles y filtros de seguridad que buscan preservar el orden interno y la seguridad de los internos y del personal.