El candidato presidencial por País Para Todos, Carlos Álvarez, enfrenta una crisis interna en su campaña debido a las acusaciones sobre la franja electoral, un espacio del Estado destinado a publicidad política que ahora está bajo investigación por presunto uso irregular de recursos. Este 6 de febrero de 2026 decidió que evaluará si renuncia a su postulación frente a la falta de claridad en los reportes sobre la asignación de fondos.
En declaraciones difundidas en medios peruanos, Álvarez dijo que ha recibido un informe interno sobre el controvertido manejo de los 1,7 millones de soles destinados a la franja electoral y que aún tiene dudas: “La verdad es que las cosas no están claras”, señaló, agregando que tomará una decisión tras revisar toda la información recibida.
El candidato también ha cuestionado el uso de recursos públicos en campañas partidarias en general, afirmando que “el dinero de todos los peruanos” debería utilizarse en prioridades nacionales antes que en la propaganda política. Expresó además su apoyo a que las investigaciones fiscales y judiciales relacionadas con la franja electoral se lleven hasta las últimas consecuencias.
Paralelamente, líderes de su propio partido y otros candidatos han exigido transparencia y han advertido que podrían sumarse a una eventual renuncia si no se identifican y sancionan a los responsables del presunto direccionamiento de fondos. Esta situación ha generado tensión interna en País Para Todos y pone en jaque la cohesión del grupo en plena carrera electoral.
La decisión de Álvarez llega en un contexto donde la franja electoral se ha convertido en tema central de debate político, con pedidos de investigaciones más profundas, y podría tener impacto en la percepción de los votantes de cara a las Elecciones Generales de abril de 2026.