La Festividad de la Virgen de la Candelaria, una de las celebraciones culturales más grandes del sur de Perú y declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, enfrentará cambios importantes este año debido a una nueva prohibición de participación de grupos de danzantes extranjeros.
La Federación Regional de Folklore y Cultura de Puno (FRFCP) emitió un comunicado oficial en el que rechaza categóricamente la intervención de agrupaciones extranjeras en la festividad, indicando que los conjuntos afiliados deben cumplir estrictamente esta disposición o se hará efectiva una sanción que puede incluir la separación del conjunto de la celebración oficial por contravenir los fines y objetivos institucionales.
Esta decisión responde a reiteradas disputas sobre el origen y la apropiación cultural de danzas altiplánicas, sobre todo con agrupaciones bolivianas que tradicionalmente han participado en la festividad de Puno. La medida busca proteger la identidad cultural local y enfatiza la importancia de que las expresiones artísticas representen auténticamente la cultura puneña.
Aunque la festividad continúa atrayendo a turistas y visitantes de diferentes partes del mundo —participan miles de danzantes y visitantes en las distintas actividades en el marco de este evento cultural y religioso—, la prohibición de grupos extranjeros ha generado polémica y debate entre sectores que apoyan la defensa de las tradiciones regionales y quienes consideran que la celebración debería mantener un carácter inclusivo.
La Candelaria 2026 se desarrolla en un contexto donde la identidad cultural y el patrimonio folklórico se encuentran en el centro de un intenso diálogo público entre tradición, historia y prácticas actuales.