Un equipo internacional de investigadores en geociencias creó un mapa tridimensional (3D) que revela con detalle los sectores más débiles de una falla geológica importante, información crucial para anticipar la ocurrencia de un gran terremoto y reducir riesgos en áreas pobladas.
Este nuevo modelo combina datos sísmicos, geológicos y geofísicos para reconstruir la estructura interna de la falla, permitiendo identificar zonas donde las tensiones acumuladas podrían liberarse con mayor fuerza en un futuro sismo.
Los expertos sostienen que este tipo de mapas —que muestran variaciones en la rigidez y fracturación de la falla— son herramientas clave para las autoridades de gestión de riesgos, ya que permiten mejorar los simulacros, los códigos de construcción y los sistemas de monitoreo en regiones de alta actividad tectónica.
Además, el estudio destaca la importancia de entender no solo dónde se encuentra la falla en la superficie, sino cómo se comporta bajo la tierra, donde las condiciones físicas pueden acelerar o retardar la propagación de un terremoto.
El avance tecnológico y metodológico también abre la puerta a aplicarlo a otras fallas a nivel global, lo que podría transformar la forma en que se evalúa el peligro sísmico a escala regional y mundial.
Este tipo de investigaciones refuerzan la necesidad de una planificación urbana y educativa orientada a la prevención de desastres naturales, especialmente en países con historial sísmico elevado.