Las conversaciones entre Irán y Estados Unidos, centradas en el complejo y prolongado conflicto sobre el desarrollo nuclear de Teherán, entraron este martes 17 de febrero en una segunda ronda de negociaciones indirectas en Ginebra (Suiza), bajo la mediación del Sultanato de Omán y con la participación de expertos técnicos, nucleares y legales.
La agenda de estas negociaciones —que se reanudaron tras un primer encuentro en Mascate a inicios de febrero— se centra en discutir aspectos técnicos del programa atómico iraní, el levantamiento de sanciones contra Teherán y medidas de confianza que permitan avanzar hacia un acuerdo más amplio.
Según los reportes, la delegación iraní fue encabezada por el ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araqchi, mientras que la parte estadounidense estuvo liderada por el enviado especial de la Casa Blanca, Steve Witkoff, con la participación de asesores clave.
Tras varias horas de intercambio —que incluyeron la revisión de aspectos técnicos y diplomáticos— ambas partes concluyeron la sesión y acordaron mantener la comunicación para una posible tercera ronda de diálogos, aunque aún no hay fecha definida para ello.
Irán ha reiterado que ha llevado “iniciativas reales” para avanzar hacia un acuerdo “justo y equilibrado”, mientras que la posición de Washington ha sido presionar para asegurar una mayor transparencia y límites al enriquecimiento de uranio por parte de Teherán.
Estos esfuerzos diplomáticos se dan en un contexto de tensiones geopolíticas más amplias en Oriente Medio, donde tanto la creciente presencia militar como los contrapuntos en temas de seguridad regional influyen en la dinámica de las negociaciones.
Analistas y líderes internacionales sostienen que el resultado de este diálogo podría tener implicaciones importantes para la estabilidad regional y las relaciones entre Estados Unidos e Irán, aunque hasta ahora los avances son cautelosos y sujetos a futuros encuentros.