Un accidente grave se registró este martes 17 de febrero al mediodía en el cuartel conocido como El Polvorín, parte del Centro de Municiones del Ejército del Perú, situado en la zona de Cabeza de Toro, distrito de Independencia, en la provincia de Pisco (Ica).
Según el Comando del Ejército, la explosión ocurrió alrededor de las 12:55 h mientras el personal realizaba el traslado de granadas que iban a ser destruidas como parte de un plan institucional de manejo de municiones.
El estallido causó heridas a siete militares, entre ellos un suboficial y seis miembros del personal de tropa, cuyas edades oscilan entre los 18 y 25 años y son originarios de distintas regiones del país.
Tras recibir primeros auxilios en el lugar, cuatro de los heridos fueron trasladados en un avión militar al Hospital Militar Central en Lima por la gravedad de sus lesiones, mientras que otros tres permanecen bajo observación médica en el Hospital San Juan de Dios de Pisco.
El Ejército confirmó además que un efectivo permanece desaparecido tras el accidente, lo que ha movilizado un operativo de búsqueda y rescate dentro de las instalaciones militares, empleando todos los recursos disponibles para localizar al compañero de armas.
El siniestro generó un incendio interno que requirió la intervención de bomberos, ambulancias y personal de serenazgo para controlar el fuego y asegurar el perímetro ante el riesgo de nuevas detonaciones.
Familiares de los miembros del Ejército llegaron a los exteriores del cuartel para exigir información sobre el estado de salud de los afectados, mientras que una madre de un soldado herido cuestionó la participación de su hijo en maniobras de riesgo, una versión aún sin confirmación oficial.
El Ejército del Perú informó que inició investigaciones a través de su Sistema de Inspectoría para determinar las circunstancias que causaron el accidente y verificar si se cumplieron todos los protocolos de seguridad en el manejo de explosivos.
Esta emergencia ha generado alarma en la población local debido al alcance de la explosión y la proximidad de las instalaciones castrenses con zonas residenciales.