Durante el partido disputado en Lisboa, Vinícius Jr. denunció ante el árbitro que Prestianni le había dirigido un insulto racista tras celebrar su gol, lo que llevó a la activación del protocolo contra el racismo de la UEFA y a una interrupción de varios minutos del encuentro.
Horas después, el jugador argentino publicó un mensaje en redes sociales asegurando que no dirigió insultos racistas hacia Vinícius, y que el brasileño “malinterpretó lo que cree haber escuchado” en el momento en que se cubrió la boca con la camiseta. Prestianni añadió que nunca ha sido racista con nadie e incluso lamentó las amenazas que dijo haber recibido de jugadores del Real Madrid tras el incidente.
El club portugués Benfica respaldó al futbolista, compartiendo un video argumentando que, dada la distancia entre los jugadores, no era posible escuchar con claridad lo que se dijo, y calificó las acusaciones como injustificadas.
Mientras tanto, la UEFA abrió una investigación oficial para determinar lo ocurrido y si corresponde una sanción disciplinaria, que en casos de abuso racial puede incluir prohibiciones de varios partidos si se comprueba la culpabilidad.
El hecho ha generado reacciones fuertes en el fútbol europeo, con declaraciones de jugadores y organizaciones contra el racismo, y pone el foco nuevamente en la lucha por erradicar cualquier forma de discriminación en el deporte.
La segunda mano de la eliminatoria entre ambos equipos está programada para la próxima semana, donde este tema seguirá siendo central antes del enfrentamiento decisivo.