Por segundo año consecutivo, los robots humanoides fueron protagonistas en la gala televisiva del Año Nuevo lunar de China Central Television (CCTV), uno de los programas más vistos del planeta. Las demostraciones de artes marciales y acrobacias evidenciaron el salto tecnológico frente a las coreografías más simples presentadas en 2025.
El espectáculo no solo fue televisivo: también reforzó el interés de los mercados internacionales por las tecnológicas chinas, impulsado en parte por la irrupción de DeepSeek, que ha reconfigurado la competencia global en inteligencia artificial.
Según la consultora Omdia, en 2025 se vendieron poco más de 13.000 robots humanoides en el mundo. Aunque la cifra parece modesta, representa un crecimiento de 480 % respecto al año anterior.
Las proyecciones son ambiciosas:
2,6 millones de unidades para 2035 (Omdia)
28.000 ventas en China en 2026 (+133 %), según Morgan Stanley
Más de 1.000 millones de robots en uso para 2050, en su mayoría industriales
El mismo banco estima que el sector podría alcanzar un valor de 5 billones de dólares, lo que explica el creciente apetito inversor.
El gigante asiático concentra más del 80 % de los humanoides desplegados en 2025. Entre las firmas líderes figuran Unitree, MagicLab, Galbot, Noetix y AgiBot, esta última con cerca del 38 % del mercado.
El analista Lian Jye Su, de Omdia, atribuye el auge tanto al respaldo estatal como a la fuerte inversión público-privada, factores que están permitiendo a China “marcar los estándares de producción a gran escala”.
El avance de los humanoides está estrechamente ligado al progreso de la inteligencia artificial. Pekín habla de “inteligencia incorporada”, es decir, IA integrada en sistemas físicos, donde los robots se convierten en el hardware ideal para software cada vez más sofisticado.
En 2024, China ya había identificado a los robots humanoides como uno de los sectores estratégicos del futuro, y ese mismo año inició su producción en masa.
El entusiasmo inversor también se refleja en los planes de salida a bolsa de AgiBot (Hong Kong) y Unitree (Shanghái), con valoraciones que podrían superar los 6.000 y 7.000 millones de dólares, respectivamente.
El antecedente más cercano es UBTech Robotics, que debutó en Hong Kong en 2023 y ha mostrado volatilidad pese al interés del mercado.
Pese al optimismo, la tecnología aún enfrenta desafíos. Un ejemplo reciente fue la caída del robot Iron, desarrollado por Xpeng, durante una demostración en Shenzhen, considerado el Silicon Valley chino.
El propio CEO de la firma, He Xiaopeng, pidió paciencia y comparó el proceso con el aprendizaje de un niño al caminar.
Para analistas, el mensaje es claro: el sector avanza con rapidez, pero la integración masiva de robots humanoides en la vida diaria todavía dependerá de mejoras en seguridad, costos y utilidad real para la población.