La tensión en Medio Oriente se disparó este lunes tras una serie de bombardeos y ataques cruzados entre Irán, Israel y Estados Unidos, en medio de la crisis desatada por la muerte del líder supremo iraní, Ali Khamenei.
Mientras Washington y Tel Aviv intensificaron sus operaciones militares contra objetivos en Teherán y el Líbano, Irán respondió con misiles contra territorio israelí que dejaron al menos diez muertos. El presidente Donald Trump aseguró que las operaciones continuarán “con toda fuerza”, aunque dejó abierta la posibilidad de diálogo con un nuevo liderazgo iraní.
La crisis también sacudió al mercado global de energía. La empresa QatarEnergy suspendió su producción de gas tras ataques iraníes, lo que provocó un alza de hasta 45% en los precios en Europa.
En paralelo, drones impactaron la refinería saudí de Ras Tanura y un petrolero en el mar de Omán, elevando la preocupación por el suministro mundial de crudo.
Un episodio de “fuego amigo” agravó la tensión: Kuwait derribó por error tres aviones F-15 estadounidenses durante maniobras contra drones iraníes. Los pilotos sobrevivieron.
El conflicto también paralizó el tráfico aéreo en gran parte de la región. Entre las terminales afectadas figura el Aeropuerto Internacional de Dubái, el más transitado del mundo en 2025, que permanece cerrado.
Varios países —Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Irak, Baréin y Kuwait— mantienen suspendidas sus operaciones aéreas al menos hasta mediados de semana.
El incidente más grave ocurrió en el Aeropuerto Internacional Zayed, en Abu Dabi, donde restos de un dron interceptado causaron la muerte de un ciudadano asiático y dejaron un herido.
La ola de cancelaciones se extendió a Europa y Asia:
Iberia Express suspendió su ruta Madrid-Tel Aviv hasta el 10 de marzo.
Air Europa canceló vuelos a Tel Aviv hasta el 3 de marzo.
Air France anuló operaciones hacia Tel Aviv, Beirut, Dubái y Riad.
Lufthansa dejó de volar a varios destinos de la zona al menos hasta el sábado.
Turkish Airlines y Pegasus Airlines cancelaron más de un centenar de vuelos.
Miles de viajeros permanecen varados a la espera de la reapertura del espacio aéreo.
Las Fuerzas de Defensa de Israel informaron que durante la operación “Rugido del León” fueron abatidos altos mandos del Ministerio de Inteligencia iraní, entre ellos el viceministro Sayed Yahya Hamidi y el jefe de espionaje Jalal Pour Hossein.
Según el comunicado, la ofensiva también alcanzó la sede central del ministerio en Teherán.
Pese a la gravedad de la escalada, el Organismo Internacional de Energía Atómica confirmó que no se han detectado daños en instalaciones nucleares ni niveles anormales de radiación.
Sin embargo, la región se mantiene en máxima tensión y los analistas advierten que el riesgo de una guerra de mayor escala sigue latente.