La deflagración registrada el pasado 1 de marzo en el gasoducto del sistema Camisea, en el distrito de Megantoni (provincia de La Convención, Cusco), no solo generó problemas de abastecimiento de GNV en Lima, sino que también dejó serias afectaciones a la salud de la población y posibles impactos ambientales, según reportes locales.
El incidente impactó principalmente a las comunidades de Kitaparay y Saringabeni, donde aproximadamente 500 personas de unas 60 familias reportan molestias como:
dolor de cabeza
dolor de garganta
vómitos
mareos
irritación ocular
De acuerdo con el teniente gobernador de Kitaparay, Abraham Taracaya, los síntomas comenzaron el mismo día del accidente y se prolongaron en los días posteriores.
El dirigente señaló a TV Perú que la exposición al gas y al humo tras la explosión habría provocado estas afecciones. En paralelo, autoridades de Saringabeni advirtieron posible riesgo de contaminación del río local.
Las familias afectadas demandan:
evaluación médica inmediata
presencia de brigadas especializadas
monitoreo ambiental independiente
información clara sobre las causas del accidente
Además, líderes comunales y el regidor Jhon Luna pidieron que Transportadora de Gas del Perú (TGP) y las autoridades sanitarias adopten medidas técnicas para evitar nuevos incidentes.
También solicitaron que, de corresponder, se otorgue un resarcimiento económico a las familias perjudicadas.
Las labores de reparación del gasoducto enfrentan serias dificultades logísticas debido a que la infraestructura atraviesa selva virgen sin carreteras.
Según reportes difundidos por TV Perú:
el traslado de maquinaria pesada solo es posible por helicóptero
el transporte fluvial resulta inviable por las condiciones del río
la dispersión de comunidades dificulta la atención sanitaria
Ante este escenario, TGP y el consorcio responsable solicitaron apoyo del Ejército del Perú y la Fuerza Aérea del Perú para la movilización aérea.
El plazo estimado para reparar el ducto y restablecer condiciones seguras es de 14 días, aunque ya se reportan retrasos en la llegada de equipos y personal técnico.
Representantes de Kitaparay y Saringabeni insistieron en la necesidad de una evaluación integral e independiente del daño ambiental, con participación de las propias comunidades.
Taracaya indicó que los representantes de TGP llegaron dos días después del accidente, lo que incrementó la preocupación local.
Mientras tanto, autoridades municipales y de Defensa Civil en Megantoni han activado acciones de contingencia y brindan apoyo inicial; sin embargo, la población insiste en que la prioridad debe ser la salud, la transparencia y la prevención de nuevos riesgos.