El actor Sean Penn parte como uno de los grandes favoritos para ganar el premio a mejor actor de reparto en la Premios Óscar en su edición número 98, gracias a su papel en la película One Battle After Another.
En el filme dirigido por Paul Thomas Anderson, Penn interpreta al coronel Steven J. Lockjaw, un militar corrupto que supervisa un centro de detención de inmigrantes y cuya autoridad se ve amenazada cuando un grupo rebelde ataca la instalación.
Su actuación ya le ha valido importantes reconocimientos, como el premio de mejor actor de reparto en los Premios BAFTA y en los galardones del sindicato de actores SAG-AFTRA, premios que a menudo anticipan los resultados de la Academia.
En portales especializados en predicciones de premios como Gold Derby, Sean Penn lidera ampliamente las apuestas frente a otros nominados como Stellan Skarsgård por Sentimental Value, Delroy Lindo por Sinners, Jacob Elordi por Frankenstein y su propio compañero de reparto Benicio del Toro.
La película también cuenta con las actuaciones de Leonardo DiCaprio, quien interpreta al líder revolucionario Bob Ferguson, y Teyana Taylor.
El personaje del coronel Lockjaw ha generado debate en Estados Unidos tras ser comparado en redes sociales con Greg Bovino, jefe de la Customs and Border Protection en California.
Las comparaciones surgieron por las similitudes entre ambos, ya que tanto el personaje ficticio como el funcionario real están vinculados con operativos migratorios en la frontera entre California y México.
Incluso Brian McKeon, subsecretario adjunto de Estado durante la administración de Joe Biden, comentó en redes sociales que resultaba “increíble” cómo la película parecía haber anticipado el protagonismo de Bovino en el debate público.
En la película, Lockjaw recurre a métodos agresivos para mantener el control de los operativos migratorios, un rasgo que también ha sido señalado en la trayectoria del funcionario real.
Bovino fue retirado de los operativos migratorios en enero pasado tras una ola de críticas por la dureza de las redadas y por denuncias relacionadas con el uso excesivo de la fuerza.
Para Sean Penn, esta nominación representa una nueva oportunidad de ampliar su palmarés en la Academia. El actor ya ha ganado dos premios Óscar como mejor actor por Mystic River (2003) y Milk (2008).
En una entrevista con Vanity Fair, Penn contó que decidió aceptar el papel tras leer apenas unas páginas del guion.
“Recuerdo las palabras ‘él va allí’ dando vueltas en mi cabeza. No tenía idea de cuál sería el tema ni qué reflejaría sobre nuestras vidas actuales”, explicó el actor.