El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Larijani, advirtió que el estratégico estrecho de Ormuz podría convertirse en un punto de paz y prosperidad o de derrota para los belicistas, en medio de la creciente tensión militar con Estados Unidos.
“El estrecho de Ormuz será un estrecho de paz y prosperidad para todos o un estrecho de derrota y sufrimiento para los belicistas”, escribió Larijani en la red social X.
Las declaraciones del dirigente iraní se producen después de que el presidente estadounidense Donald Trump lanzara una fuerte advertencia sobre las posibles acciones de Irán en la zona.
En su red social Truth Social, Trump afirmó que si Teherán intenta bloquear el flujo de petróleo por el estrecho, Washington responderá con una ofensiva militar mucho mayor.
“Si Irán hace algo que detenga el flujo de petróleo en el estrecho de Ormuz, será golpeado por Estados Unidos veinte veces más fuerte de lo que ha sido hasta ahora”, escribió el mandatario.
Horas antes, la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán había advertido que, si continúan los ataques de Estados Unidos e Israel, impedirán la exportación de petróleo desde la región hacia los países que consideran hostiles.
Según el cuerpo militar iraní, no permitirán la salida de “ni un solo litro de petróleo” hacia sus adversarios mientras continúe la ofensiva contra su territorio.
El estrecho de Ormuz es una de las rutas marítimas más estratégicas del planeta, ya que por allí circula aproximadamente una quinta parte del petróleo que se transporta por mar en el mundo.
Además, la vía es clave para el tránsito de gas natural, fertilizantes y minerales críticos, lo que convierte cualquier interrupción en un factor de impacto global.
Los ataques a petroleros y cargueros en la zona han dejado al menos siete marineros muertos, según datos de la Organización Marítima Internacional, y han reducido significativamente el tráfico marítimo en la zona.
La crisis ha provocado fuertes movimientos en el mercado energético. El precio del petróleo Brent, referencia en Europa, llegó a rozar los 120 dólares por barril, un nivel que no se veía desde 2022.
Sin embargo, declaraciones posteriores de Trump sobre la posibilidad de un fin cercano del conflicto calmaron temporalmente a los mercados, y el precio del crudo descendió hasta menos de 93 dólares por barril hacia el mediodía.