La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció que decidió no presentar por ahora una demanda civil contra el empresario Elon Musk, aunque dejó abierta la posibilidad de reconsiderarlo si continúan los ataques en redes sociales.
Durante su conferencia de prensa diaria, la mandataria explicó que optó por no iniciar acciones legales en esta etapa.
“Tomé la decisión de finalmente no denunciar, no presentar la demanda civil, en este caso. Ya vemos, si sigue, pues lo reevaluaremos”, señaló.
A finales de febrero, Sheinbaum había advertido que analizaba acciones legales contra Musk, propietario de la red social X (Twitter), luego de que el empresario la acusara de actuar bajo órdenes del crimen organizado.
Las declaraciones surgieron tras la muerte en un operativo militar en Jalisco de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, considerado uno de los narcotraficantes más peligrosos del país.
Más allá del conflicto, la presidenta mexicana consideró que el caso abre un debate más amplio sobre los límites entre la libertad de expresión y las agresiones en plataformas digitales.
“Es una gran discusión porque es hasta dónde llega la libertad de expresión y hasta dónde puede agredirse a una persona”, afirmó.
Sheinbaum también advirtió que las redes sociales se han convertido en actores globales que muchas veces operan más allá de las jurisdicciones nacionales.
La mandataria señaló además que en México debería abrirse una discusión sobre el impacto del uso intensivo de redes sociales en niños y adolescentes.
“Creo que es indispensable debatir qué tanto las niñas y los niños deben tener acceso a las redes”, sostuvo.
Sin embargo, aclaró que no propone restricciones inmediatas, sino un debate público sobre los efectos del uso prolongado de estas plataformas, que —según estudios— puede generar problemas de ansiedad.
El tema también fue mencionado por el secretario de Educación Pública de México, Mario Delgado, quien advirtió que existe cada vez más evidencia internacional sobre los efectos del uso excesivo de tecnología en estudiantes.
Según explicó, al menos 79 países ya aplican alguna regulación sobre dispositivos en las aulas, mientras que la UNESCO ha recomendado prohibir los teléfonos móviles en los salones de clase para reducir distracciones y mejorar el aprendizaje.