La Justicia militar de Rusia condenó este jueves a cadena perpetua a los cuatro autores del atentado yihadista perpetrado en marzo de 2024 contra la sala de conciertos Crocus City Hall, situada en las afueras de Moscú, ataque que dejó 150 personas muertas.
La sentencia fue emitida por el Segundo Tribunal Militar del Distrito Occidental, que declaró culpables a cuatro ciudadanos de Tayikistán.
Entre ellos se encuentra Shamsidin Fariduni, señalado como el principal organizador del atentado y presunto miembro del grupo terrorista Estado Islámico.
Además de los cuatro autores materiales, otros 15 acusados fueron juzgados como cómplices del ataque.
11 de ellos también recibieron cadena perpetua.
4 fueron condenados a penas de entre 19 años y 11 meses y 22 años y medio de prisión.
Según la investigación, los cómplices proporcionaron armas, municiones y dinero, además de alquilar un apartamento a los atacantes y venderles el vehículo utilizado para desplazarse hasta el lugar del atentado.
Asimismo, el tribunal ordenó que los 19 condenados paguen 200 millones de rublos (unos 2,5 millones de dólares) como compensación por daños materiales y morales a las víctimas.
Durante el juicio, que comenzó en agosto de 2025, varios acusados admitieron total o parcialmente su responsabilidad.
De acuerdo con el expediente judicial, los atacantes adquirieron tres fusiles automáticos Kaláshnikov, una pistola Makárov y más de 1.300 cartuchos de munición.
Con estas armas abrieron fuego contra el público que asistía a un concierto del grupo ruso Picnic, evento que había congregado a miles de personas.
Tras el tiroteo, explosiones e incendios dentro del recinto provocaron más víctimas mortales.
La investigación determinó que los responsables pertenecían a la rama Estado Islámico del Gran Jorasán (ISIS-K), grupo yihadista activo principalmente en Afganistán, Pakistán, Irán y otras regiones de Asia Central.
Los cuatro autores, de entre 19 y 32 años, intentaron huir en coche hacia Ucrania, pero fueron detenidos en la región fronteriza de Briansk.
El ataque contra Crocus City Hall es considerado el atentado más grave ocurrido en Rusia desde la tragedia de Crisis de rehenes de la escuela de Beslán en 2004, cuando un comando armado tomó una escuela y dejó 334 muertos, más de la mitad niños.
Tras el atentado de 2024, el presidente Vladímir Putin acusó inicialmente a Ucrania de estar detrás del ataque, aunque posteriormente no se presentaron pruebas que respaldaran esa versión.
Más tarde se conoció que la inteligencia de Estados Unidos había advertido previamente a Moscú sobre la posible preparación de un atentado por parte del ISIS-K, grupo que finalmente reivindicó la autoría del ataque.