Las autoridades de Rusia comenzaron a bloquear la aplicación de mensajería Telegram, una medida que ya está provocando fallas en el acceso para miles de usuarios en distintas ciudades del país.
Según reportó el diario Kommersant, durante la mañana de este lunes más de 2.500 usuarios presentaron quejas por problemas en el funcionamiento de la plataforma.
La mayoría de los reportes se registraron en Moscú y sus alrededores, aunque también se detectaron dificultades para ingresar a la aplicación en San Petersburgo y otras ciudades de la parte europea del país.
La semana pasada, miembros de la Duma Estatal, el Parlamento ruso, ya habían advertido que Telegram dejaría de funcionar pronto, incluso para quienes utilizan redes privadas virtuales (VPN) para evitar bloqueos.
Las autoridades rusas exigen que la empresa traslade los servidores que almacenan los datos de los usuarios al territorio ruso, una medida que, según críticos, podría poner en riesgo la privacidad de millones de personas.
El gobierno ruso sostiene que Telegram sirve como plataforma para estafadores y delincuentes, argumento que ha utilizado para justificar las restricciones contra el servicio de mensajería.
Sin embargo, el fundador de Telegram, Pável Dúrov, rechazó estas acusaciones y afirmó que las autoridades buscan censurar la libertad de expresión en Rusia.
Telegram cuenta con alrededor de 100 millones de usuarios en Rusia, lo que convierte al país en uno de los mercados más importantes para la aplicación.
La ralentización del servicio comenzó en febrero, en un contexto en el que también se produjo el bloqueo de WhatsApp, que durante años fue la aplicación de mensajería más popular en el país.
La medida forma parte de una creciente presión del gobierno ruso sobre las plataformas digitales, en medio de un mayor control sobre internet y las comunicaciones en el país.