Un brote de meningitis B ha encendido las alertas sanitarias en el sureste de Inglaterra, donde se han reportado 20 casos entre confirmados y sospechosos. La infección ya ha causado la muerte de dos jóvenes en la ciudad universitaria de Canterbury.
Las autoridades del Reino Unido señalaron que, aunque el riesgo general es bajo, la enfermedad es extremadamente grave, por lo que se ha activado un control sanitario intensivo.
La meningitis B es una infección bacteriana que inflama las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal, conocidas como meninges. A diferencia de la meningitis viral, esta forma suele ser más severa y potencialmente mortal.
El contagio ocurre por contacto cercano, como toser, besar o compartir utensilios, lo que facilita su propagación en espacios concurridos.
Especialistas advierten que los síntomas pueden aparecer de forma repentina. Entre los más comunes destacan:
Fiebre alta repentina
Escalofríos
Dolor de cuello
Erupción cutánea que no desaparece al presionar
Malestar general intenso
Este último signo, en particular, es clave para diferenciarla de otras enfermedades menos graves.
El foco del brote habría sido una discoteca en Canterbury, donde se sospecha que un trabajador estaba infectado. Además, una de las víctimas mortales era estudiante de una localidad cercana.
Ante la situación, las autoridades han implementado medidas como:
Distribución de antibióticos para cortar la transmisión
Apertura de centros de vacunación con miles de dosis disponibles
Uso de mascarillas en entornos educativos
Los expertos señalan que el uso de antibióticos puede prevenir la infección en aproximadamente el 90% de los casos, siendo la principal herramienta para frenar el brote.
Si bien la vacuna contra la meningitis B es fundamental, no actúa de inmediato, ya que requiere varias semanas para generar protección completa.
Aunque el Reino Unido vacuna a los bebés desde 2015, muchos adolescentes no han recibido la dosis, lo que podría haber influido en la propagación actual. Ahora, el Gobierno evalúa ampliar el acceso a la inmunización.