El expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, fue dado de alta este viernes tras permanecer dos semanas hospitalizado por una neumonía aguda, y comenzó a cumplir una prisión domiciliaria de 90 días ordenada por la Corte Suprema.
El exmandatario, de 71 años, continuará su recuperación en su residencia en Brasilia, donde seguirá un tratamiento médico que incluye medicación oral, fisioterapia y rehabilitación cardiopulmonar.
Bolsonaro permanecía internado desde el 13 de marzo en el Hospital DF Star, luego de ser trasladado de urgencia desde prisión por una neumonía bilateral bacteriana derivada de una broncoaspiración.
Durante su hospitalización, incluso estuvo en la unidad de cuidados intensivos, aunque su estado fue mejorando progresivamente hasta quedar sin signos de infección aguda.
La medida fue dictada por el juez Alexandre de Moraes, quien autorizó el arresto domiciliario de forma temporal y bajo estrictas condiciones.
Entre las principales restricciones:
El Tribunal evaluará al término de los 90 días si Bolsonaro continúa en este régimen o regresa a prisión.
El ex jefe de Estado, que gobernó entre 2019 y 2022, cumple una condena de 27 años de cárcel por liderar un presunto intento de golpe de Estado tras perder las elecciones frente a Luiz Inácio Lula da Silva.
La decisión de otorgarle prisión domiciliaria se dio tras un informe favorable del Ministerio Público, que consideró necesario garantizar atención médica constante.
El entorno del exmandatario atribuye sus complicaciones de salud a la puñalada que sufrió en 2018 durante la campaña electoral, lo que ha derivado en múltiples intervenciones quirúrgicas y episodios recurrentes.
En los últimos meses, Bolsonaro ha sido trasladado en varias ocasiones al hospital, incluyendo intervenciones abdominales y evaluaciones tras una caída en prisión.
La situación de Jair Bolsonaro se mantiene bajo constante atención pública, tanto por su estado de salud como por el impacto político de su condena.
El cumplimiento de la prisión domiciliaria marca una nueva etapa en su proceso judicial, mientras el Supremo continúa evaluando su situación legal y médica.