Un huaico en Machu Picchu ocurrido la madrugada del lunes provocó el colapso de la vía férrea en el tramo que conecta la Hidroeléctrica con Machu Picchu Pueblo, obligando a la suspensión del servicio de trenes en esta ruta alternativa.
La emergencia fue confirmada el 30 de marzo por PeruRail y Ferrocarril Transandino, en un momento crítico previo al feriado largo por Semana Santa, temporada clave para el turismo en Cusco.
El deslizamiento se registró en el kilómetro 115+200, en la zona de Mandor, dentro del distrito de Machu Picchu.
El daño afecta el denominado acceso amazónico a Machu Picchu, una ruta utilizada por viajeros que buscan evitar el trayecto tradicional desde Ollantaytambo.
Aunque el servicio principal Ollantaytambo – Machu Picchu continúa operando con normalidad, la interrupción complica el traslado de cientos de turistas y pobladores locales.
Equipos técnicos ya se encuentran en la zona evaluando los daños y determinando las condiciones para la rehabilitación de la infraestructura.
La emergencia no es aislada. En enero de este año, otro huaico afectó el mismo tramo ferroviario, evidenciando la fragilidad de la infraestructura ante eventos climáticos extremos.
Las lluvias, vinculadas al fenómeno El Niño Costero, mantienen en alerta a la región.
El INDECI ha emitido una alerta naranja por precipitaciones en 15 regiones, lo que incrementa el riesgo de nuevos deslizamientos y emergencias.
Además, recientes eventos han dejado víctimas y familias damnificadas en sectores como Collpani, reflejando la vulnerabilidad de la zona.
El cierre de esta ruta ocurre en un momento clave para la reactivación del turismo en Machu Picchu, uno de los principales destinos del Perú.
En 2025, el santuario recibió más de 1,5 millones de visitantes, cifra aún por debajo de los niveles prepandemia.
El límite de 5.600 visitantes diarios en temporada alta busca proteger el sitio, pero también restringe el crecimiento económico de la región.
Según la Asociación Peruana de Turismo (Apotur), el país pierde entre US$ 1.000 y US$ 1.500 millones al año por la caída del turismo internacional, mientras que cerca del 70% de viajeros cancela sus planes ante escenarios de incertidumbre.
El huaico y la suspensión del tren hacia la Hidroeléctrica representan un nuevo golpe para el sector turístico en Cusco, justo cuando se esperaba un repunte por Semana Santa.
Las autoridades recomiendan a los visitantes mantenerse informados y evaluar rutas alternativas, mientras continúan los trabajos para restablecer el servicio en la zona afectada.