El representante de Israel ante la Organización de las Naciones Unidas, Danny Danon, acusó al grupo chií Hizbulá de estar detrás del ataque que dejó muertos a cascos azules en el sur del Líbano.
Según el diplomático, las fuerzas de paz fueron alcanzadas por artefactos explosivos colocados por Hizbulá en un incidente ocurrido cerca de Bani Ayan.
El ataque se produce en un contexto crítico, donde en solo un día murieron tres integrantes de la Fuerza Provisional de la ONU para el Líbano (UNIFIL).
Uno de los soldados, de origen indonesio, falleció el 29 de marzo en un ataque cuyo origen aún no ha sido confirmado. Al día siguiente, una explosión contra un convoy de la misión dejó otros dos fallecidos y varios heridos.
Mientras Israel apunta directamente a Hizbulá, el secretario general de la ONU, António Guterres, ha señalado que la explosión sigue siendo de “origen desconocido”.
El organismo internacional pidió además detener los ataques contra el personal de mantenimiento de paz, ante el riesgo creciente en la zona.
Danon aseguró que desde inicios de marzo, Hizbulá ha lanzado más de 5.000 cohetes, misiles y drones contra territorio israelí, acusando al grupo de operar desde zonas civiles y cerca de posiciones de la ONU.
En paralelo, Israel ha incrementado su presencia militar en el sur del Líbano, una región que se ha convertido en epicentro de ataques y enfrentamientos en las últimas semanas.
El conflicto se intensificó luego de que Hizbulá, aliado de Irán, se involucrara en la guerra regional tras la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí.