La previa del clásico peruano se convirtió en tragedia en el estadio Alejandro Villanueva, donde un banderazo de hinchas de Alianza Lima dejó un muerto y 47 heridos tras una peligrosa aglomeración en la tribuna sur.
El hecho ocurrió el viernes 3 de abril en el distrito de La Victoria, evidenciando serias fallas en los controles de seguridad en eventos masivos.
Miles de hinchas se congregaron desde las 18:00 horas para alentar a su equipo antes del duelo ante Universitario de Deportes.
Sin embargo, la situación se desbordó cuando la multitud se compactó, generando empujones, asfixia y pánico. Testigos relataron escenas de desesperación ante la falta de control.
El saldo fue crítico: 39 personas hospitalizadas, varias con traumatismos y problemas respiratorios.
La víctima fue Freddy Ronnie Cornetero Cueva, de 39 años, hincha del club y miembro de barra.
El Ministerio Público del Perú inició una investigación para determinar responsabilidades, incluyendo la revisión de cámaras de seguridad y testimonios.
La Municipalidad de La Victoria clausuró el estadio de forma inmediata, señalando que no existía autorización para el evento.
Además, se confirmó que el recinto no presentó fallas estructurales, por lo que la principal hipótesis apunta a un altercado entre hinchas y sobrecarga de público.
Tras lo ocurrido, el clásico fue trasladado al estadio Monumental y se jugará solo con público local.
La organización de la Liga 1 aseguró que reforzará las coordinaciones con autoridades para evitar nuevos incidentes.
El caso reabre el debate sobre la falta de control en eventos masivos y la necesidad de exigir planes de seguridad.
Las autoridades recordaron que eventos con más de 3.000 asistentes requieren autorización previa, requisito que no se cumplió en este caso.