Una escolar de 15 años fue hallada sin vida en un descampado de la urbanización Nueva Jerusalén, en las afueras de Juliaca, región Puno, en un caso que es investigado como una posible muerte violenta.
El cuerpo fue encontrado por efectivos de la Policía Nacional del Perú y peritos del Ministerio Público del Perú, quienes desplegaron un operativo en la zona para asegurar la escena y recolectar evidencias clave.
La desaparición de la menor había sido reportada previamente por su familia. Su madre relató que comenzó a buscarla al notar que no regresaba a casa, recorriendo diversos comercios de la zona sin obtener información sobre su paradero.
En el lugar del hallazgo, los peritos encontraron un teléfono celular, un blíster de pastillas y una botella de agua. Estos elementos forman parte de las diligencias que buscan esclarecer las circunstancias del fallecimiento.
Aunque las autoridades esperan los resultados de la necropsia para confirmar la causa de la muerte, los primeros indicios apuntan a un posible hecho violento. La familia, por su parte, rechaza la hipótesis de suicidio.
El padre de la víctima señaló como principal sospechoso a un sujeto denunciado anteriormente por violación sexual. Según indicaron, la adolescente debía acudir en los próximos días a una cámara Gesell para ratificar su testimonio en ese proceso.
Los familiares también afirmaron que la menor habría sido víctima de un presunto secuestro un año atrás por parte de un hombre de 28 años, a quien responsabilizan directamente por lo ocurrido.
Otro elemento que genera dudas en la investigación es el teléfono celular encontrado en la escena, ya que, según la familia, la adolescente no contaba con uno.
El cuerpo fue trasladado a la morgue de San Román para las diligencias correspondientes, mientras que las autoridades mantienen abiertas diversas líneas de investigación, incluyendo la posibilidad de un crimen vinculado a represalias.
El Ministerio Público del Perú y la Policía Nacional del Perú continúan recabando pruebas y testimonios que permitan esclarecer el caso y determinar responsabilidades.
La familia exige justicia y pide que el caso sea investigado con celeridad para evitar que quede impune.
Ante situaciones de violencia familiar o sexual, el Estado peruano dispone de servicios gratuitos de orientación y apoyo como la Línea 100, que funciona las 24 horas a nivel nacional.
Asimismo, los Centros de Emergencia Mujer brindan atención integral, incluyendo asesoría legal, apoyo psicológico y acompañamiento durante procesos de denuncia.