La Dirección Regional de Salud de Puno (DIRESA) confirmó un aumento acelerado de casos de sarampión en la región, pasando de dos a ocho contagios en menos de tres días, lo que configura un brote activo con transmisión comunitaria.
El director regional, Emerson Aquino Condori, informó que los casos se concentran principalmente en Juliaca, provincia de San Román, y en el distrito de San Pedro de Putina Punco, en la provincia de Sandia.
Según las autoridades sanitarias, cinco de los casos corresponden a Juliaca y tres a Putina Punco. Los contagios afectan mayoritariamente a menores de diez años, aunque también se han registrado pacientes adultos de 20 y 35 años.
La detección de nuevos casos mediante búsqueda activa confirma una circulación sostenida del virus en la comunidad. El sarampión, altamente contagioso, puede transmitirse incluso antes de la aparición de síntomas visibles como las erupciones cutáneas.
Hasta el momento no se han reportado fallecidos; sin embargo, la situación genera preocupación debido a la baja cobertura de vacunación en la región.
La DIRESA advirtió que la cobertura de la segunda dosis de la vacuna SPR (sarampión, paperas y rubéola) se encuentra entre el 57 % y el 64 %, lejos del 95 % recomendado para prevenir brotes.
Este escenario incrementa la susceptibilidad de la población y eleva el riesgo de propagación. Las autoridades proyectan que, sin intervención oportuna, los casos podrían alcanzar hasta 45 en un primer ciclo de transmisión y superar los 250 en un segundo.
Frente al brote, la Dirección Regional de Salud de Puno implementó una estrategia integral que incluye vacunación intensiva, vigilancia epidemiológica reforzada y seguimiento de contactos durante 21 días.
El director ejecutivo de Epidemiología, Roel Oré Quispe, aseguró que existe suficiente abastecimiento de vacunas para toda la región.
La inmunización se prioriza en niños menores de cinco años, pero también se extiende a menores de hasta 11 años y a personas entre 1 y 59 años que hayan estado en contacto con casos confirmados.
En zonas urbanas se aplica un “bloqueo vacunal” en un radio de cinco manzanas alrededor de cada caso, mientras que en áreas rurales se interviene en un perímetro de hasta 500 metros.
El personal de salud recorre barrios de Juliaca y Sandia, además de mantener puntos fijos de vacunación, con el objetivo de alcanzar una cobertura del 95 % y contener la propagación del virus en el menor tiempo posible.