En medio del proceso de las Elecciones Generales 2026, una de las principales dudas ciudadanas gira en torno al recuento de votos. Sin embargo, este mecanismo no es habitual ni se aplica de forma automática.
De acuerdo con Grecia Rentería, asesora del Gabinete de Presidencia del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), el recuento es una medida excepcional que se utiliza únicamente cuando un acta electoral presenta errores que no pueden resolverse por otros medios.
Antes de llegar a esta instancia, se realiza un procedimiento previo llamado cotejo, que consiste en comparar las actas para verificar si las inconsistencias pueden corregirse sin necesidad de volver a contar los votos. Solo si este paso no soluciona el problema, se procede al recuento.
El recuento se activa únicamente cuando un acta es observada por la Oficina Descentralizada de Procesos Electorales (ODPE) y presenta errores materiales que no pueden corregirse.
Entre los principales casos están:
Si estas inconsistencias persisten tras el cotejo, el recuento de votos se convierte en la última opción para garantizar resultados correctos.
El tiempo del recuento no es fijo y depende de la cantidad de actas observadas y del momento en que se detectan los errores.
Según el JNE, las primeras actas con problemas podrían llegar a los jurados electorales especiales alrededor del 16 de abril. Una vez identificada la necesidad de recuento:
Como referencia, el análisis de unas 300 cédulas puede tardar entre una hora y una hora con veinte minutos, aunque el tiempo total varía según la complejidad de cada caso.
El recuento no puede ser solicitado libremente por partidos políticos ni por ciudadanos.
Este procedimiento se activa únicamente cuando la ODPE detecta errores técnicos en un acta que no pueden resolverse mediante el cotejo. Es decir, responde a un criterio técnico y no político.
Con este mecanismo, las autoridades buscan asegurar que los resultados reflejen con precisión la voluntad de los votantes, evitando decisiones arbitrarias durante el proceso electoral.