La misión Artemis II concluyó con éxito este viernes luego de diez días de viaje, con el amerizaje de la cápsula Orión en el océano Pacífico y la recuperación segura de sus cuatro astronautas.
El regreso marca la primera vez desde el Programa Apolo que seres humanos vuelven a la órbita lunar, un hito clave dentro del programa Programa Artemis.
“Estados Unidos ha vuelto a enviar astronautas a la Luna y traerlos de regreso a salvo”, destacó Jared Isaacman, administrador de la NASA, tras el amerizaje.
La cápsula Orión descendió frente a la costa de San Diego, en condiciones climáticas favorables, similares a las del despegue realizado el 1 de abril desde Cabo Cañaveral.
La tripulación estuvo conformada por Reid Wiseman, Christina Koch, Victor Glover y Jeremy Hansen, quienes fueron recibidos por equipos de rescate tras un “descenso perfecto”, según la NASA.
Durante la misión, los astronautas alcanzaron una distancia de 406.771 kilómetros de la Tierra, superando el récord de la Apolo 13.
Además, se probó por primera vez el sistema de soporte vital en una nave durante el paso por la cara oculta de la Luna, lo que implicó un apagón de comunicaciones de 40 minutos. También observaron un eclipse de más de 50 minutos.
Uno de los momentos más críticos fue el reingreso a la atmósfera terrestre, donde la nave soportó temperaturas de hasta 2.760 grados centígrados y velocidades cercanas a los 40.000 km/h.
El escudo térmico protegió con éxito a la tripulación durante esta fase, considerada clave al tratarse de la primera prueba tripulada de este sistema.
La misión servirá para analizar datos y preparar futuras etapas del programa Programa Artemis, que busca alunizar nuevamente y establecer presencia humana en la Luna.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, felicitó a la tripulación y aseguró que el siguiente objetivo será Marte.
“Lo haremos de nuevo y luego, siguiente paso, Marte”, afirmó.
Desde la NASA, el administrador asociado Amit Kshatriya destacó que, aunque el avance es importante, los desafíos futuros serán mayores.
Con el éxito de Artemis II, la exploración espacial tripulada entra en una nueva etapa, con la Luna como punto de partida para misiones más ambiciosas.