La tregua pascual entre Rusia y Ucrania entró en vigor este sábado a las 16:00 hora local, con una duración prevista de 32 horas, en coincidencia con la celebración de la Pascua ortodoxa.
El alto el fuego fue anunciado por el presidente ruso, Vladímir Putin, quien ordenó a sus fuerzas cesar las hostilidades hasta la medianoche del domingo. Moscú indicó que sus tropas permanecerán en alerta ante posibles provocaciones.
Desde Kiev, el presidente Volodímir Zelenski aseguró que Ucrania responderá de manera “simétrica”, es decir, respetará la tregua siempre que no haya ataques por parte de Rusia.
Este es el cuarto alto el fuego desde el inicio de la guerra en febrero de 2022. Sin embargo, los intentos de negociación siguen sin avances claros, pese a la mediación de Estados Unidos.
Zelenski reiteró su disposición a extender la tregua más allá de los dos días, señalando que podría ser un paso hacia un proceso real de paz. No obstante, desde el Kremlin, el portavoz Dmitri Peskov insistió en que Moscú busca una “paz duradera” y no solo pausas temporales.
En paralelo al inicio del alto el fuego, ambos países confirmaron el intercambio de 350 prisioneros de guerra, con 175 liberados por cada lado, en una operación mediada por Emiratos Árabes Unidos.
Zelenski informó que entre los liberados hay militares capturados desde 2022 en zonas clave del conflicto como Mariúpol, Donetsk y Járkov, varios de ellos heridos.
Por su parte, Moscú indicó que sus soldados fueron trasladados a Bielorrusia, donde reciben atención médica y psicológica.
Las autoridades rusas señalaron que la tregua tiene un carácter humanitario y religioso, pero advirtieron que no debe ser utilizada por Ucrania para obtener ventajas militares.
Pese al cese temporal de ataques, el contexto sigue marcado por la desconfianza mutua y la falta de acuerdos concretos que permitan una solución definitiva al conflicto.