Las autoridades de China anunciaron la reanudación de los viajes turísticos organizados a Corea del Norte, una medida que pone fin a varios años de suspensión de estas visitas debido a las restricciones impuestas durante la pandemia de COVID-19.
La decisión permitirá nuevamente que grupos de turistas chinos ingresen al territorio norcoreano mediante agencias autorizadas, reactivando una de las principales fuentes de visitantes extranjeros para el país gobernado por Kim Jong-un.
Antes de la pandemia, China representaba la principal fuente de turistas para Corea del Norte. Miles de ciudadanos chinos visitaban cada año destinos como la capital, Pionyang, así como otras ciudades y zonas históricas promovidas por el régimen.
La reapertura turística es vista como un impulso para la economía norcoreana, que ha enfrentado dificultades debido al aislamiento internacional, las sanciones económicas y las consecuencias derivadas del cierre prolongado de fronteras.
Corea del Norte mantuvo algunas de las restricciones fronterizas más estrictas del mundo durante la emergencia sanitaria global. Aunque en los últimos años comenzó a permitir el ingreso de delegaciones oficiales, empresarios y ciudadanos extranjeros bajo condiciones especiales, el turismo seguía prácticamente paralizado.
La autorización anunciada por China refleja una nueva etapa en el proceso de normalización de los desplazamientos entre ambos países, tradicionalmente aliados en el ámbito político y económico.
Los viajes a Corea del Norte continúan realizándose bajo un sistema altamente controlado. Los visitantes deben desplazarse en grupos organizados y seguir itinerarios previamente aprobados por las autoridades norcoreanas.
Además, los turistas suelen estar acompañados permanentemente por guías oficiales durante toda su estadía, con restricciones para movilizarse libremente por el país.
La reanudación de los viajes ocurre en un contexto de fortalecimiento de las relaciones entre China y Corea del Norte. Ambos gobiernos han incrementado los intercambios diplomáticos y comerciales en los últimos meses, tras la reapertura gradual de las fronteras.
Analistas consideran que el retorno de los turistas chinos podría contribuir a revitalizar sectores económicos vinculados al transporte, la hotelería y los servicios, además de consolidar la cooperación entre los dos países vecinos.