Este lunes, durante una reunión con la Comisión de Transportes y Comunicaciones del Congreso, el ministro del Interior, Juan José Santiváñez, presentó una nueva y controvertida medida para reforzar la seguridad en el país: el ‘Apagón de Celulares Prepago’.
Según Santiváñez, esta iniciativa está diseñada para combatir el uso ilícito de teléfonos móviles, especialmente aquellos no registrados, que suelen ser empleados por organizaciones criminales. La campaña se centrará en desactivar cerca de 25 millones de líneas de celulares prepago no registradas, en un plazo de 45 días.
¿Qué delitos busca frenar?
El ministro enfatizó que esta medida será clave para combatir delitos como la extorsión y el tráfico de drogas, ya que los celulares prepago no registrados son frecuentemente utilizados por delincuentes debido a la facilidad de mantenerse en el anonimato. Sin embargo, aseguró que los celulares con un registro adecuado y formal de sus titulares no se verán afectados: “Vamos a apagar las líneas de 25 millones de celulares no registrados. Aquel celular que tenga identificado a su portador, a su titular, no será apagado”, aclaró.
Para llevar a cabo esta campaña, se contará con la colaboración de entidades clave como el Organismo Supervisor de Inversión Privada en Telecomunicaciones (Osiptel), el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (Reniec) y Migraciones, las cuales desempeñarán un rol crucial en la validación y desactivación de las líneas móviles no registradas, tanto de ciudadanos peruanos como extranjeros.

Adicionalmente, Santiváñez anunció que, como parte de los esfuerzos para mejorar la lucha contra el crimen, la Policía Nacional del Perú (PNP) recibirá un acceso ampliado a los datos de ubicación de todos los celulares en el país. Antes, solo 38 policías de la Dirección de Investigación Criminal (Dirincri) tenían acceso a esta información, pero debido al aumento de casos de extorsión, se ha solicitado habilitar a 800 nuevos oficiales para mejorar la rapidez y eficiencia en la respuesta ante delitos.