El líder supremo de Irán, Ali Jameneí, señaló este miércoles a Estados Unidos y a algunos países europeos como los responsables de la escalada de tensión en Oriente Medio, acusándolos de interferir en la región bajo la falsa premisa de buscar paz y estabilidad. "Cuando la región se deshaga de ellos, no habrá duda de que las guerras cesarán por completo", afirmó en un encuentro con estudiantes en Teherán.
Pese a la gravedad de la situación, Jameneí evitó hacer comentarios sobre el ataque con misiles balísticos lanzado anoche contra Israel, aunque lamentó profundamente la muerte del líder de Hizbulá, Hasán Nasrala, quien falleció el sábado en un bombardeo israelí en Beirut. "Estamos de luto. La pérdida de Nasrala no es un incidente menor", señaló, adelantando que hablará más sobre Líbano en los próximos días.
En paralelo, el secretario general de la ONU, António Guterres, condenó enérgicamente el ataque de Irán contra Israel, asegurando que "no contribuye en nada a aliviar el sufrimiento del pueblo palestino". Sus declaraciones tuvieron lugar durante una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU, horas después de que Israel lo declarase persona ‘non grata’ por no haber condenado con mayor firmeza el ataque previo.
Irán, por su parte, ha anunciado el fin de sus operaciones militares contra Israel, a menos que el Estado judío decida emprender nuevas represalias. "Nuestra acción ha concluido, a menos que el régimen israelí incite a nuevas represalias", declaró el ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, añadiendo que cualquier nueva respuesta de Israel será enfrentada con mayor contundencia.
Además, Irán lanzó una advertencia a los países de la región, señalando que cualquiera que ceda su espacio aéreo a Israel para realizar represalias será considerado enemigo. Teherán también utilizó canales diplomáticos para comunicar a Estados Unidos, a través de la embajada suiza en Irán, que no interfiera en el conflicto.
Sin embargo, el gobierno iraní ha mantenido conversaciones con países europeos para intentar disminuir la tensión. Araqchí habló con sus homólogos de Reino Unido, Francia y Alemania, reafirmando que Irán no busca la guerra, pero defenderá su derecho a la legítima defensa conforme al Artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas.
El ataque con misiles balísticos lanzado el martes por Irán contra Israel involucró más de 200 proyectiles, de los cuales el 90% habrían alcanzado sus objetivos, según la Guardia Revolucionaria iraní. Entre los puntos atacados se encontraban las bases donde, según Irán, se planificaron los asesinatos de Ismail Haniyeh, líder de Hamás, y Hasán Nasrala, jefe de Hizbulá.
Por otro lado, la Organización de la Aviación Civil iraní decidió extender el cierre del espacio aéreo del país hasta el jueves por la mañana como medida preventiva ante posibles respuestas israelíes.
A pesar de la escalada bélica, la vida cotidiana en Teherán continúa con relativa normalidad. Calles congestionadas por el tráfico, negocios abiertos y familias realizando sus actividades diarias fueron el panorama general en la capital iraní este miércoles, reflejando una aparente despreocupación por parte de la población local.
No obstante, miles de iraníes se congregaron en la Plaza Imán Husein de Teherán para celebrar el ataque contra Israel. Con consignas de "Muerte a Israel" y "Muerte a Estados Unidos", los manifestantes ondearon banderas de Irán y de sus aliados, incluyendo Hizbulá y Palestina, en apoyo a lo que llaman el ‘Eje de la Resistencia’.