El empresario Manuel Antonio Calle López, de 64 años, fue rescatado el jueves 10 de octubre después de once días de cautiverio en el centro poblado de Vinzos, en la provincia de Santa, región de Áncash. Durante la intervención, agentes de la Policía Nacional del Perú (PNP) capturaron a cuatro integrantes de la banda criminal conocida como Los Pulpos, nueva generación.
Los delincuentes arrestados fueron identificados como Juan Carlos Zapata Reyna (25), Yeferson Daniel Cruz Carranza (26), Jorge Luis Yupanqui Castillo (22) y el extranjero Luis Alejandro Tiria Niño (32). Además, se incautaron dos pistolas, varios teléfonos celulares y una camioneta robada.
El empresario presentaba lesiones graves en sus manos, con esparadrapo cubriendo cuatro dedos de la mano izquierda y uno de la derecha. Durante su cautiverio, los delincuentes le cercenaron cinco falanges en un acto de brutal tortura mientras exigían el pago de un rescate.
Gracias a la intervención oportuna de la PNP, se evitó que la familia tuviera que pagar la suma exigida por los captores. Actualmente, Calle López se encuentra en recuperación en un hospital de la localidad.
Desde el Palacio de Gobierno, el ministro del Interior, Juan José Santiváñez, confirmó el rescate del empresario en una conferencia de prensa. Subrayó que el exitoso operativo fue llevado a cabo por agentes de la Dirección de Secuestros y de la Dirección General de Inteligencia del Ministerio del Interior.
Calle López fue secuestrado el 30 de septiembre mientras se encontraba en el almacén de su negocio en el distrito de Sihuas, lo que marcó el inicio de un angustioso proceso para su familia. Desde entonces, comenzaron a recibir mensajes de los secuestradores, quienes exigían un exorbitante rescate de tres millones de dólares. La situación se tornó aún más desgarradora cuando el empresario fue obligado a grabar videos en los que suplicaba a su hija que pagara el rescate, mientras los delincuentes lo torturaban y le apuntaban con un arma en la cabeza.
La PNP aconseja realizar una denuncia inmediata ante las autoridades competentes. Para facilitar este proceso, se ofrecen diferentes opciones:
Es importante destacar que la mayoría de los extorsionadores optan por realizar amenazas a través de llamadas telefónicas. Sin embargo, también se han documentado casos que involucran cartas con balas, artefactos explosivos, visitas personales y mensajes en redes sociales.