El mediapunta Thomas Müller oficializó este sábado su despedida del Bayern Múnich, el club con el que ha jugado toda su carrera y en el que se ha convertido en un ícono del fútbol alemán. A sus 35 años, Müller ha logrado conquistar doce veces la Bundesliga y dos veces la Liga de Campeones, dejando una huella imborrable en la historia del club.
En un mensaje publicado en su cuenta de Instagram, Müller aclaró los rumores que habían circulado sobre su futuro: «Después de que en los últimos días hayan circulado muchos rumores sobre mí, quiero aportar claridad». En su comunicado, subrayó que, a pesar de su deseo de seguir en el club, el Bayern ha decidido no negociar un nuevo contrato con él, aunque entiende que la decisión es correcta para el futuro del equipo.
Müller comenzó su andadura en las categorías inferiores del Bayern en 2000, y en 2008 debutó con el primer equipo. Desde entonces, se consolidó como uno de los jugadores más emblemáticos de la historia del club, participando en 743 partidos y convirtiéndose en el jugador que más veces ha vestido la camiseta del Bayern Múnich. Además, su talento lo llevó a la selección alemana, con la que se coronó campeón del mundo en 2014.
Aunque no reveló detalles sobre sus futuros planes, Müller dejó claro que su foco en este momento está en lograr las metas de la temporada. «Sería un sueño volver a ganar la Bundesliga y alcanzar la final Dahoem (la final en casa en dialecto bávaro) de la Liga de Campeones», declaró.
A lo largo de su carrera, Müller ha sido el alma del Bayern, y su despedida marca el fin de una era dorada para el club bávaro.