Un nuevo conflicto político estalló en redes sociales entre Juan José Santiváñez, exministro del Interior, y Vladimir Cerrón, líder de Perú Libre y actual prófugo de la justicia. El detonante fue un video difundido por Santiváñez, en el que la congresista María Agüero, también de Perú Libre, tilda a la Policía Nacional del Perú (PNP) y a las Fuerzas Armadas (FF. AA.) de "genocidas".
La publicación encendió una respuesta directa del exministro, quien no dudó en defender a las fuerzas del orden y atacar duramente a la legisladora:
“¡Con mi PNP y mis FF. AA. no te metas más! Que si no, me encargaré personalmente de que vayas a conocer la celda de Abimael Guzmán, ¡pero para quedarte, miserable!”, escribió Santiváñez en su cuenta de X.
En defensa propia, María Agüero contraatacó calificando a Santiváñez como “el peor ministro del Interior que ha existido jamás”, recordando su censura en el Congreso y supuestas irregularidades durante su corta gestión. Además, cuestionó presuntos conflictos de interés por millonarias donaciones a la PNP durante su administración:
“Te apedrearon en Lurín. Interbank y el colombiano GNB te aceitaban, el mismo banco que financia a Petro”, afirmó.
En medio del enfrentamiento, el líder prófugo de Perú Libre, Vladimir Cerrón, se sumó al debate respaldando a Agüero y lanzando un duro mensaje a Santiváñez:
“Esta mujer tiene más valor que tú. Mi solidaridad con María Agüero. Yo también pienso que hubo genocidio de Estado en los años 80–2000 y después del golpe del 6 y 7 de diciembre de 2022.”
La respuesta de Santiváñez fue aún más directa: acusó a Cerrón de apología al terrorismo y lo desafió a entregarse a la justicia:
“Eres el menos indicado para hablar de hombría. Empieza por entregarte a la justicia ‘como un varón’ y no repliques tu solidaridad escondiéndote en alguna guarida.”
Desde que fue condenado por corrupción en octubre de 2023, Vladimir Cerrón es uno de los prófugos más buscados por el Ministerio del Interior. Pese a los esfuerzos de ministros como Vicente Romero, Víctor Torres, Walter Ortiz, Juan José Santiváñez y el actual titular Carlos Malaver, su paradero sigue siendo un misterio.
La polémica refleja no solo el tenso ambiente político en el Perú, sino también la incapacidad del Estado para capturar a figuras clave con condena firme, mientras continúan interviniendo en el debate público desde la clandestinidad.