Un equipo de científicos británicos ha creado un sensor innovador a base de diamantes que podría transformar la forma en que se rastrea la propagación del cáncer de mama en el organismo, especialmente durante las intervenciones quirúrgicas.
Tradicionalmente, para detectar si el cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos, los médicos utilizan tintes fluorescentes o trazadores radiactivos. Sin embargo, estos métodos presentan riesgos para pacientes alérgicos y requieren infraestructura especializada que no todos los hospitales poseen.
La nueva técnica consiste en inyectar un líquido trazador magnético en el tumor mamario antes o durante la operación. Este líquido sigue el mismo camino que las células cancerosas hacia los ganglios linfáticos, donde puede ser detectado gracias a un sensor de campo magnético con un diamante diminuto en la punta.
El profesor Gavin Morley, físico de la Universidad de Warwick, explica que los diamantes utilizados tienen centros de vacantes de nitrógeno, conocidos como centros de color, que permiten detectar pequeñas variaciones en el campo magnético. Además de ser funcionales, estos centros le otorgan al diamante un brillante tono rosado.
“Estos sensores pueden detectar cambios minúsculos en el campo magnético, sin representar ningún riesgo tóxico ni radiactivo para la paciente”, indicó Morley.
El sensor ha sido diseñado con una punta de apenas 10 milímetros de diámetro, lo suficientemente pequeña para ser utilizada en procedimientos quirúrgicos. Según los investigadores, este es el primer sensor de diamante de este tipo que combina tamaño compacto y precisión funcional en un contexto clínico real.
Los resultados del estudio han sido publicados en la revista Physical Review Applied.
El Dr. Stuart Robertson, cirujano especializado en cáncer de mama en Inglaterra, destacó que los sensores magnéticos ya se emplean de forma rutinaria en la detección de metástasis. Sin embargo, considera que esta nueva tecnología con diamantes podría optimizar aún más la detección, mejorando la precisión sin añadir riesgos.
“Este sensor podría representar un avance importante en cirugía oncológica”, comentó Robertson.
Los investigadores aclararon que no recibieron financiación de Endomagnetics Ltd, empresa fabricante del trazador magnético utilizado en el estudio.