La Justicia de Argentina ordenó dejar en libertad a 104 hinchas de Universidad de Chile, quienes habían sido detenidos por los violentos disturbios ocurridos el pasado miércoles durante el encuentro por los octavos de final de la Copa Sudamericana frente a Independiente, en el estadio ubicado en Avellaneda, Buenos Aires.
La decisión fue emitida por la Unidad Fiscal de Instrucción y Juicio N.º 4 de Avellaneda durante la noche del jueves, según informaron fuentes judiciales argentinas.
Los incidentes comenzaron cerca del final del primer tiempo, con el partido empatado 1-1 (y ventaja global para el equipo chileno por 2-1). Hinchas visitantes, ubicados en una de las tribunas superiores, empezaron a lanzar butacas y pedazos de concreto hacia los sectores inferiores, donde estaban los aficionados de Independiente.
En respuesta, barras del equipo argentino intentaron ingresar al sector visitante, lo que obligó a un refuerzo inmediato del dispositivo de seguridad, con la presencia de infantería policial y la evacuación parcial de los hinchas chilenos.
Pese a los intentos por contener el caos, un grupo de hinchas locales logró acceder a la zona donde aún permanecían algunos chilenos, desatando ataques violentos que dejaron al menos 20 heridos, uno de ellos en estado crítico.
El incidente provocó una reacción inmediata del Gobierno chileno. El ministro del Interior de Chile, Álvaro Elizalde, viajó este jueves a Buenos Aires para reunirse con su homóloga argentina, la ministra de Seguridad Patricia Bullrich.
Durante una conferencia de prensa conjunta, Bullrich aseguró que se garantizaría un proceso judicial justo y que se sancionaría a quienes hayan cometido delitos.
“Los que no cometieron ningún delito se podrán volver a su casa tranquilos. Los que cometieron delitos, las pagarán. Sea del club que sea, sea de la nacionalidad que sea”, señaló Bullrich.
Con la orden judicial, los 104 hinchas chilenos fueron puestos en libertad, mientras continúa la investigación para identificar a los responsables directos de los actos de violencia. Se espera que en los próximos días algunos de los liberados regresen a Chile, mientras otros deberán permanecer a disposición judicial en caso de nuevas citaciones.