Así como cada persona personaliza su celular a su gusto, los robots sociales pronto podrán aprender lo que el usuario requiera sin necesidad de programación. Ese es el objetivo de Rutas 3.0, un proyecto científico financiado por Prociencia del Concytec y liderado por la Universidad Católica San Pablo (UCSP) de Arequipa.
La propuesta busca crear un software universal para robots sociales, inicialmente probado en el sector turístico con los modelos Pablobot, Pedrobot y Alice. A diferencia de los sistemas actuales, que requieren intervención de expertos cada vez que se hace un cambio, este programa funcionará como un “sistema operativo” capaz de modelar el comportamiento de un robot en función del contexto.
“Se hará un software que le permitirá al robot dominar conocimiento específico y aumentarlo con el tiempo, de forma transparente para el usuario”, explicó Raquel Patiño Escarcina, líder del proyecto y docente de la UCSP, a la Agencia Andina.
El proyecto propone estructuras de datos que representen información semántica y conceptual, lo que permitirá que los robots realicen inferencias precisas en tiempo real (en menos de 30 milisegundos). Gracias a esto, podrán reaccionar de manera inmediata a estímulos del ambiente y de las personas, asemejándose cada vez más al comportamiento humano en su interacción y navegación.
Las pruebas se realizarán en el Convento Museo de San Francisco de Asís, el Museo de la Recoleta y el Museo Municipal de Arequipa. Allí, visitantes podrán interactuar directamente con los robots, que estarán en capacidad de recibir información sin pasar por un nuevo proceso de programación.
Actualmente, Pedrobot, desarrollado íntegramente en Perú, está siendo mejorado, mientras que Pablobot y Alice recibirán una versión mínima del software para esta etapa de pruebas.
El camino comenzó en 2019 con Rutas 1.0, que adaptó robots para atención al cliente. En 2022, Rutas 2.0 dio un paso más con la construcción desde cero de Pedrobot. Ahora, con Rutas 3.0, los investigadores buscan que los robots sean capaces de reconocer emociones humanas, respetar la distancia proxémica y mejorar su interacción social.
En enero de 2025, los investigadores iniciaron trámites para patentar estas innovaciones en programación robótica, lo que posicionaría a Perú como un referente en el desarrollo de robots sociales inteligentes.
“Este proyecto es un inicio en una industria de robots sociales que puedan servir a corto plazo a nuestra sociedad”, concluyó Raquel Patiño.