Un violento desalojo en Arequipa encendió la alarma de vecinos y transeúntes este lunes en la calle Jerusalén, pleno Centro Histórico, donde un grupo de personas se atrincheró en una casona convertida en discoteca clandestina.
Desde la madrugada, los ocupantes improvisaron una trinchera con piedras, llantas y un balón de gas para frenar la diligencia judicial. Incluso, según la Policía, usaron niños y bebés en brazos como escudo humano, mientras en el interior unas 20 personas resistían la intervención con fuego y bombas molotov.
Un contingente policial logró ingresar tras casi dos horas de enfrentamientos. Los bomberos apagaron las llamas que amenazaban con expandirse y causar un grave daño ambiental y patrimonial en el Cercado de Arequipa.
El coronel PNP Giuliano Arguedas, jefe de la División de Orden Público y Seguridad, informó que se detuvo a nueve personas, entre ellas cinco hombres extranjeros y cuatro mujeres. Tres resultaron lesionados tras intentar escapar por los techos.
“La persona a cargo del inmueble convocó a extranjeros, incluso mujeres con bebés, para impedir el desalojo”, señaló Arguedas.
De acuerdo con la abogada Carelia Encalada, representante legal de los denunciantes, el proceso judicial llevaba ocho años. El predio se alquiló inicialmente como hotel y para eventos sociales, pero fue utilizado ilegalmente como discoteca clandestina.
Las personas intervenidas fueron trasladadas a la comisaría y enfrentan cargos por resistencia a la autoridad, además de que se evaluará su situación migratoria en el Perú.